Lo que se inició como una medida en búsqueda de un adolescente con pedido de captura, terminó en
una verdadera odisea para efectivos de la Unidad Investigativa de San Rafael, en inmediaciones del
barrio La Ripiera, según publicó el
Diario de San Rafael.
La orden de detención la emitió el Juzgado Penal de Menores, contra un sujeto con
antecedentes que en septiembre próximo cumplirá los 18 años.
El chico se encontraba en una vereda cercana a una casa que sería de sus padres, y al
advertir la presencia de los investigadores intentó eludirlos para evitar la captura. La policía
quiso sacarlo del inmueble y de allí comenzaron a salir familiares del chico, quienes sin ningún
reparo aplicaron golpes de todo tipo a los uniformados, quienes ante esa situación no lograron, en
ese momento, aprehender al adolescente.
Uno de los protagonistas de las agresiones instó a un perro dogo a atacar a un efectivo, y el
animal siguió las órdenes de su dueño, por lo cual el policía recibió mordeduras en su pierna.
Pero el inusitado y violento episodio continuó, ya que una mujer -informaron fuentes de
Investigaciones al meido de San Rafael- arrojó agua hirviendo contra los policías. Y como a río
revuelto ganancia de pescadores... el menor que buscaba la policía aprovechó la arremetida de los
familiares y se fugó.
La Comisaría Octava realizó otros allanamientos para atrapar al chico, que tiene antecedentes
de delitos contra la propiedad y robo agravado por uso de arma de fuego.