Por Ariel Cubellscubells.ariel@diariouno.net.ar
Roberto Garay, portero del hospital Lagomaggiore, sufrió una herida y está internado en terapia intensiva. El tiro salió de la pistola de un efectivo que presta servicios en el nosocomio. Creen que fue un accidente.
Está grave el portero que recibió una bala del arma de un policía

A las 7 de ayer ocurrió un extraño episodio en el hospital Lagomaggiore: a un policía se le disparó su arma reglamentaria e hirió a un empleado del nosocomio, que está en grave estado a raíz de la lesión sufrida.
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De acuerdo con la información que trascendió, el cabo principal Carlos Almazán (37), quien presta servicios en la Comisaría 9ª de Guaymallén, ingresó al hall central del hospital para comenzar con su trabajo de servicio extraordinario. Entró a un pequeño cuarto para cambiarse y por razones que todavía son materia de investigación se produjo un disparo con su arma reglamentaria.
La bala que salió del arma pasó a través de una puerta de madera e impactó en la espalda de la víctima, Roberto Garay (47), que trabaja como portero en el hospital y que al igual que el policía había ingresado a trabajar a las 7 de ayer.
Garay rápidamente fue asistido y pasó por el quirófano del propio Lagomaggiore para ser atendido tras el hecho.
Uno de los médicos que lo recibieron le diagnosticó “herida de arma de fuego con orificio de entrada sin salida en región dorsal hemitórax derecho”.
Si bien en un principio se informó que el hombre estaba fuera de peligro, con el transcurrir de las horas su estado fue desmejorando y debió ser trasladado a terapia intensiva. La herida le habría afectado órganos vitales y su situación es delicada. Desde el hospital confiaron que las próximas 48 horas son claves para su evolución.
La investigaciónLa pesquisa está a cargo de la Oficina Fiscal Nº2 de Ciudad, desde donde esperan los resultados de los peritajes realizados por la Policía Científica en el lugar del hecho.
Será importante conocer la trayectoria que realizó la bala que salió del arma reglamentaria antes de impactar en Roberto Garay. Saber con certeza si en ese momento el revólver del efectivo Carlos Almazán cayó al piso y allí se disparó o si es que el policía manipulaba el arma con sus manos cuando salió el tiro. La misma ya fue secuestrada para la correspondiente investigación.
Los investigadores hasta el momento sostienen que el episodio tiene que ver con un accidente y por ahora no encuentran ningún indicio de que se haya tratado de algo intencional.
El cabo principal Almazán fue sometido a la prueba de alcoholemia, que dio negativa. Cabe aclarar que no está detenido.