Justicia Federal

Elevaron al juicio la causa por el crimen de Diego Aliaga, presunta mano derecha del juez Bento

Diego Barrera, su expareja Bibiana Sacolle, sus hijos Lucas y Gastón Curi, y el empleado Yamil Rosales deberán sentarse en el banquillo acusados de secuestro extorsivo agravado seguido de muerte

Diego Barrera, su expareja Bibiana Sacolle, los hijos de la mujer Lucas y Gastón Curi, y el empleado de la familia Washington Yamil Rosales deberán sentarse en el banquillo acusados de secuestro extorsivo agravado seguido de muerte. Arriesgan una pena de prisión perpetua. La decisión de finalizar la investigación fue tomada hace varios meses por el fiscal federal Fernando Alcaraz, pero debió esperar un tiempo ante varias oposiciones que presentaron los abogados defensores.

Finamente el juez Marcelo Garnica y luego la Cámara de Apelaciones de Mendoza rechazaron algunas nulidades que solicitaron los letrados y, más importante, ratificaron que el caso debe juzgarse en el ámbito de la Justicia Federal y no pasará a la Justicia provincia calificado como un homicidio agravado.

Según confirmó en declaraciones a Hola Mendoza el abogado de Lucas Curi, Pablo Cazabán, sólo resta decidir qué Tribunal Oral Federal será el que lleve adelante el juicio y luego fijar fecha para comenzar.

Bibian Sacolle, Diego Barrera 1.jpg
Bibiana Sacolle y Diego Barrera serán juzgados por el crimen de Diego Aliaga.

Bibiana Sacolle y Diego Barrera serán juzgados por el crimen de Diego Aliaga.

El crimen que destapó la olla

El 28 de julio de 2020, Diego Aliaga fue visto por última vez con vida. El hombre salió de su casa ubicada en el coqueto barrio Palmares a bordo de una camioneta de un vecino. Lo acompaña una joven con la que había estado reunido horas antes. Paró en una estación de servicio y finalmente se dirigió hasta una propiedad ubicada en Rodeo de la Cruz. En ese lugar pensaba montar un emprendimiento junto su socio en otro negocios, Diego Barrera. Sin embargo, no volvió a ser visto con vida.

Horas después, el hermano de Diego Aliaga se presentó en una dependencia policial para denunciar la desaparición. En ese momento, recibió un supuesto llamado extorsivo donde le pidieron una suma de un millón de dólares para volver a verlo con vida. El caso despertó la alarma de las autoridades y comenzó a investigarse en la Justicia Federal como un secuestro extorsivo -delito de competencia federal-.

Mientras los pesquisas reconstruían las últimas horas con vida de Aliaga a través de cámaras de seguridad y testimonios, la causa empezó a tomar notoriedad ante los rumores de que el hombre se codeaba con jueces federales y lograba sacar presos. Por esos días, hasta el propio Diego Barrera aportó esa versión en una declaración testimonial.

Sacolle y los hermanos Curi.jpg
Sacolle y los hermanos Curi, integrantes del clan familiar sospechado.

Sacolle y los hermanos Curi, integrantes del clan familiar sospechado.

Las evidencias fueron cercando al socio de Diego Aliaga hasta el 4 de agosto cuando fue detenido junto a su pareja Bibiana Sacolle y los hijos de la mujer. Las comunicaciones telefónicas que mantuvo el clan familiar el día de la desaparición, sumado a las cámaras de seguridad que grabaron a Barrera entrando a la propiedad en Rodeo de la Cruz y luego ingresando al barrio Palmares en la camioneta que manejaba Diego Aliaga fueron claves para la pesquisa.

El 10 de septiembre se encontró el cadáver de la víctima enterrado en un descampado ubicado en Costa de Araujo. Fue gracias a la declaración de Washington Yamil Rosales, un hombre que era empleado de la empresa de transportes que tenía la familia de sospechosos. El hombre aportó datos claves para hallar los restos y además quedó comprometido por unas conversaciones que mantuvo con uno de los hermanos Curi, por lo que también fue detenido y procesado al día siguiente.

Yamil Rosales.jpg
Yamil Rosales era empleado de la empresa de transporte familiar.

Yamil Rosales era empleado de la empresa de transporte familiar.

El 5 de octubre siguiente, Diego Barrera declaró por primera vez como acusado y confesó haber cometido el hecho de sangre. Descartó que se haya tratado de un secuestro sino que aportó la versión de que se peleó con Diego Aliaga por temas económicos y que "se me fue mano". También quiso desvincular al resto de los sospechoso. Poco y nada le creyó el fiscal Alcaraz ya que ese testimonio no cambió absolutamente nada en el expediente.

Si el caso ya de por sí era complejo, a mediados de 2021 sería todavía más sensible al quedar estrechamente vinculada con la megacausa que investiga el presunto cobro de coimas por parte de una banda que lideraría el juez federal Walter Bento. De hecho, Diego Barrera ha declarado varias veces en ese expediente y ha aportado detalles sobre la mecánica de los sobornos para liberar a presos. Para el fiscal Dante Vega, Diego Aliaga era la mano derecha del juez para gestionar los pagos.

imagen.png
El caso Walter Bento, uno de los episodios impactantes del 2021 en Mendoza.

El caso Walter Bento, uno de los episodios impactantes del 2021 en Mendoza.

Este será uno de los motivos por los cuales el juicio por el crimen del ex empleado aduanero tendrá más de un par de ojos que lo estarán siguiendo muy de cerca, no sólo para ver si se esclarece el asesinato sino también alertas para ver nuevas informaciones que puedan surgir.

Temas relacionados: