Está prófugo

El perfil de Preto, el proxeneta que se escapó tras ser condenado a 10 años de cárcel

El proxeneta captó, mediante una falsa oferta laboral a una adolescente de 17 años oriunda de Villa Ángela, Chaco

La Justicia Federal de Concepción del Uruguay declaró prófugo y ordenó la captura nacional e internacional de Rubén Petro Cabra, un proxeneta que fue condenado a 10 años de prisión por los delitos de trata de personas, promoción y facilitación de la prostitución.

El pasado 16 de junio Petro Cabra escuchó de forma remota desde la provincia de Chaco la condena en su contra por parte de la Justicia Federal. Aun así, cuando personal policial fue a detenerlo constataron que no estaba en su domicilio, por lo que se había dado a la fuga.

La captura del proxeneta fue dictada el 24 de junio en una resolución quien consideró acreditado que el condenado abandonó el domicilio que había fijado sin autorización judicial y que no pudo ser localizado pese a las tareas de averiguación de paradero realizadas por la Gendarmería Nacional.

La Policía Federal fue a buscar el proxeneta a su casa y no estaba.

La Policía Federal fue a buscar el proxeneta a su casa y no estaba.

La condena contra el proxeneta

La causa por la que Petro Cabra fue condenado se inició en 2019 a partir de una denuncia recibida a través de la Línea 145, que fue derivada a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). Luego de un análisis preliminar, las actuaciones fueron remitidas a la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay, donde, mediante distintas medidas de investigación, se logró identificar a la víctima en 2021.

La causa tuvo inicialmente dos imputados. Sin embargo, el propietario del prostíbulo donde ocurrieron los hechos, Rubén Ángel Cabra —tío del ahora condenado— falleció antes de ser convocado a declaración indagatoria, por lo que Rubén Alberto Cabra quedó como único acusado.

En el juicio se tuvo por acreditado que entre 2006 y fines de 2008 Petro Cabra captó, mediante una falsa oferta laboral a una adolescente de 17 años oriunda de Villa Ángela, Chaco, la trasladó hasta Concepción del Uruguay y la explotó sexualmente en un prostíbulo conocido como "Snack Bar".

Allí fue sometida a un régimen de violencia física, amenazas y endeudamiento por parte del proxeneta que le impidió abandonar el lugar.