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Damián Araya (19) fue acribillado por dos maleantes que atacaron el auto en el que iba, en el Bº Grilli, de Guaymallén. Recibió un disparo en la nuca y otro en la espalda. Uno de sus amigos también fue baleado y est&a

El joven de 19 años asesinado a balazos era un sobrino del “Gato” Araya

Por Rosana Villegas

villegas.rosana@diariouno.net.ar

Un balazo en la nuca y otro en la espalda bastaron para acabar con la vida de Damián Joel Araya Algarañaz (19), sobrino del convicto y acusado de liderar una banda narco Marcelo el Gato Araya. El joven junto con tres amigos recorrían en un vehículo el barrio Grilli, Los Corralitos, Guaymallén, cuando aparecieron al menos dos agresores que abrieron fuego sobre el auto. Araya murió una hora después en el microhospital de Puente de Hierro y uno de sus acompañantes permanecía internado en grave estado en el Central. 

“No ha sido un intento de robo. Algo pendiente había entre los dos grupos. Todo hace pensar que los agresores los estaban siguiendo y sabían por dónde pasarían y a qué hora”, soltaron ayer algunos investigadores del homicidio que se produjo cerca de las 3 en la calle 7, en ese popular barrio.
Por allí pasó el Fiat Regatta patente RVS 864 que conducía Daniel Cortes Muñoz (18), en el que viajaban como acompañantes Daniel Castro (26), Claudio Begaresco (24) y Damián Araya (19).Al parecer, Cortes circulaba por esa calle y al girar al este vio que aparecieron en su camino dos jóvenes armados que le apuntaban desde el medio de la calle. Sin detenerse, el conductor los eludió y fue ahí cuando la dupla, sin mayores trámites, descargó una ráfaga de balas contra el vehículo. Varios de los proyectiles destrozaron la luneta y así llegaron hasta quienes ocupaban los asientos traseros: a Araya un disparo le dio en la nuca y otro lo alcanzó en la espalda, a la altura del omóplato derecho. En tanto, Begaresco también recibió un balazo en la espalda. Según los peritos de Científica, la balacera fue tal que el Regatta mostraba varios impactos más que atravesaron la carrocería. Al ver a su amigo mal herido, el conductor del auto no dudó en trasladarlo al microhospital de Puente de Hierro, el más cercano a esa zona. Pero, pese al esfuerzo de los médicos de guardia, nada pudo revertir las graves lesiones cerebrales que le provocó a Araya el proyectil que le ingresó en la cabeza. Tanto es así que una hora más tarde a sus familiares se les comunicó su deceso. En tanto, su amigo sí alcanzó a ser trasladado por una ambulancia del SEC, a cargo del doctor Paolo Roíz, hasta el Hospital Central. Allí recibió la asistencia necesaria por el disparo que recibió en la espalda, el que según los galenos mostraba un orificio de entrada sin salida. Portador de apellido Cuando los investigadores comenzaron a trabajar en el homicidio, lo primero que saltó a la vista de todos era justamente el apellido de la víctima fatal: Araya. Sin descartar ninguna posibilidad de la causa del ataque fatal, comenzaron a rastrear si el joven tenía alguna familiaridad con Marcelo el Gato Araya, uno de los presos más conocidos en la provincia, tanto por la gravedad de los delitos de los que se lo acusa (narcotráfico y homicidios) como por sus consabidos intentos de fuga de la cárcel. Así constataron que se trataba de un sobrino del convicto que residía en calle Ferrari, de Guaymallén. Sin embargo, hasta ayer no había indicios para relacionar este crimen con la supuesta actividad narco que se le endilga al Gato, quien desde marzo pasa sus noches en la cárcel de Rawson, en Chubut, adonde fue trasladado luego de dos intentos de fuga del penal de Almafuerte.  En Rawson. Acusado de narcotráfico. Marcelo el Gato Araya además tiene dos condenas: una por el crimen de Ezequiel Salas y otra por el doble homicidio de El Carrizal de enero de 2010. En marzo, fue trasladado a la cárcel de Rawson, en Chubut.

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