"El cazador de camareras", el asesino serial que mató y violó a tres empleadas de hoteles
Conocido como "el cazador de camareras", Gerald Thomas Archer fue un asesino serial canadiense que mató a tres empleadas de hoteles luego de robarles su dinero y violarlas
Nacido en London, Ontario, en 1932, "el cazador de camareras" tenía antecedentes por robo, allanamiento y posesión de morada (una droga que contiene alcaloides tóxicos y alucinógenos como la escopolamina y la atropina, causando delirio y graves efectos anticolinérgicos) a los 18 años.
En 1966 comenzó a escribirse con una mujer llamada Mary y en diciembre de 1967 la conoció en persona para casarse 11 días después. La pareja vivió en Merlin, una pequeña ciudad agrícola situada en el suroeste de Ontario, hasta octubre de 1970, cuando se mudaron a Adelaide Street South, Chatham, aunque Archer ya había comenzado con su serie de crímenes.
El 31 de enero de 1969 empezó la ola de homicidios de Archer y la primera víctima fue Jane Wooley, de 62 años: la mujer fue golpeada y apuñalada hasta la muerte en su departamento de York Street, London.
El cuerpo de Wooley fue descubierto por un amigo y la Policía el 3 de febrero del mismo año. Se constató que la mujer trabajaba como camarera en un hotel de Dundas Street llamado London House y varios testigos aseguraron haberla visto acompañada de Archer.
A la víctima le habían robado dinero de su bolso y le quitaron casi toda la ropa, lo que llevó a los investigadores a determinar que fue asesinada mientras intentaban violarla.
La segunda mujer asesinada fue Edith Authier, de 57 años, quien trabajaba como camarera en el Hotel William Pitt de Chatham. La empleda fue golpeada y apuñalada en su casa de William Street, Merlin, el 4 de septiembre de 1970, y el cadáver fue hallado al día siguiente por una vecina que ingresó a la vivienda porque nadie le respondía.
En este caso, la víctima también fue abusada sexualmente y sufrió el robo del dinero que llevaba en su cartera.
El 23 de enero de 1971 Archer mató a Belva Russell, de 57 años, una camarera del Hotel Merrill, en su departamento de Adelaide Street South, Chatham.
El cuerpo de Russel fue descubierto minutos después de su muerte por su concubino Reginald Tomlinson, quien a las 2 de la madrugada vio a un desconocido que salía corriendo del edificio.
La víctima estaba prácticamente desnuda, por lo que los policías estimaron que la mujer murió en medio de una pelea mientras forcejeaba con el criminal para evitar ser violada.
Este asesino serial fue detenido por efectivos policiales el 12 de febrero de 1971 tras una compleja investigación para interrogarlo por la muerte de Russell y momentos después fue formalmente apresado y acusado del asesinato no capital de esa mujer tras tomarle las huellas dactilares y confirmar que él estuvo en ese domicilio al momento del homicidio.
Además fue identificado en una rueda de reconocimiento policial por un hombre de apellido Tomlinson, el concubino de Russell.
El juicio por estos homicidios comenzó en junio de 1971 en el condado de Kent, en Nuevo Brunswick, y fue encabezado por el juez W. F. Donahue.
El jurado de doce integrantes emitió un veredicto de culpabilidad y en ese momento Archer respondió con un grito a su sentencia de cadena perpetua: "¡Ese es solo el primer golpe en mi contra! ¡El juego aún no ha terminado!", exclamó.
El asesino logró la libertad condicional en 1985 y comenzó a deambular por las calles como vagabundo hasta que murió de un infarto en 1995 y su cuerpo, que no fue reclamado por ningún familiar, fue enterrado en una fosa común.
Tras su deceso, la esposa y la hija de Archer se presentaron ante la Policía y relataron que una vez el múltiple homicida estaba borracho y confesó que había matado a Authier, un crimen que hasta ese momento no estaba resuelto.
Los investigadores exhumaron en febrero de 2000 los restos del "cazador de camareras" para obtener muestras de ADN, que finalmente coincidieron con el ADN extraído de colillas de cigarrillos encontradas cerca del cuerpo de Wooley, la última de las tres mujeres asesinadas por la que aún no se había hallado al responsable del hecho.





