El hombre está privado de su libertad desde el 3 de diciembre pasado, cuando se realizó un allanamiento en su casa de Río Negro por orden de la Justicia mendocina. Fue trasladado a Mendoza y le imputaron una batería de delitos: falso testimonio, falsa denuncia, usurpación de títulos, encubrimiento y estafa. Por esas calificaciones arriesga una potencial condena de 6 meses a 15 años de cárcel.

En una audiencia que comenzó en la tarde del miércoles, el abogado defensor Mauricio Cardello pidió la excarcelación ya que los delitos son excarcelables -la pena mínima es menor a 3 años- y además no tiene antecedentes penales. Del lado contrario, los fiscales Gustavo Pirrello y Fernando Guzzo solicitaron que se dicte la prisión preventiva.

La jueza Mariana Gardey se tomó un cuarto intermedio de un día y esta tarde resolvió que el rionegrino continúe preso al menos durante tres meses más.

Trascendió que la defensa de Herrero no pidió una morigeración como un arresto domiciliario, por lo que ahora podrá solicitarlo y será discutiso en otra audiencia. A su vez, tiene la posibilidad de apelar la prisión preventiva en segunda instancia.

Más allá de los nuevos caminos judiciales que pueda tomar el caso, lo cierto es que Marcos Herrero recibirá al menos Navidad y Año Nuevo dentro del penal.

marcos herrero y su perro yatel caso viviana luna 3.jpg

Pruebas falsas

El 29 de septiembre pasado, Marcos Herrero llegó a Mendoza para buscar a Viviana Luna, una mujer que está desaparecida desde 2016 en la zona de Potrerillos. El hombre fue contratado en forma privada por los hijos de la víctima ya que la Fiscalía no lo aceptó como perito oficial porque no está avalado por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Herrero se presentó en un hotel abandonado de Potrerillos que ya había sido inspeccionado por la Justicia local y en menos de media hora encontró partes de un cráneo y de un maxilar y una nota en un hotel que hacía referencia a Viviana Luna, a una red de trata de personas.

La sospecha sobre el accionar del perito privado comenzó a crecer cuando el Laboratorio de Huellas Genéticas determinó que el cráneo y el maxilar hallados en Potrerillos pertenecían a un varón. Ese mismo martes, el fiscal Pirrello se comunicó con personal de un juzgado ubicado en Río Gallegos, donde se investiga la desaparición de Marcela López (61). En esa causa Marcos Herrero encontró restos óseos con características muy similares a lo ocurrido en Mendoza: también estaban quemados, también eran partes de un cráneo y de un maxilar y no pertenecían a la mujer buscada. Ahora, el resultado de la pericia entre ambos huesos puede ser letal para el supuesto adiestrador de perros.