Un día antes de cumplir tres meses privados de su libertad, una jueza ordenó que vuelvan a las calles dos de los cuatro imputados por el doble asesinato de los hermanos Álvarez. Pero no fueron todas malas para los investigadores del crimen en Maipú ya que en la misma audiencia de este lunes se resolvió dictarle la prisión preventiva al resto de los acusados.

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La defensa de los Andrada reclamó la libertad por falta de pruebas y por un cúmulo de nulidades, entre ellas, la declaración de uno del hijo de Omar Andrada que era una de las pruebas fundamentales para la fiscal. La jueza Mauricio estableció que el testimonio de ese joven es válido, pero así y todo no hay evidencias suficientes para sostener la detención de estos dos sospechosos, quienes recuperaron su libertad aunque seguirán vinculados al expediente por el doble crimen en Maipú.

Fuentes judiciales detallaron que la Fiscalía de Homicidios apelará la resolución de la magistrada por lo que será un Tribunal de segunda instancia quien vuelva a resolver sobre este punto.

Por otro lado, la jueza Mauricio sí dicto la prisión preventiva para Fabián D'agostino (51) y su hijo Axel (21). Hay testigos -justamente el hijo de Omar Andrada es uno de ellos- que han hablado sobre conflictos previos entre estos hombres y Luciano y Franco Álvarez, que incluían pelea con cuchillos y amenazas cruzadas.

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Los D'agostino seguirán preoss por el crimen en Maipú de Luciano y Franco Álvarez.

Los D'agostino seguirán preoss por el crimen en Maipú de Luciano y Franco Álvarez.

Crimen en Maipú

Luciano y Franco Álvarez, de 18 y 28 años, salieron de su casa en Colonia Bombal en la tarde del lunes 7 de junio. A su madre le dijeron que debían dirigirse hasta Los Corralitos para cobrar un trabajo de albañilería. El menor de ellos le avisó por mensaje cuando habían cobrado el dinero, pero luego su teléfono se apagó y no se supo nada más de ellos.

El paradero de los hermanos Álvarez fue un misterio hasta que una mujer encontró sus cuerpos en la laguna del Viborón el 27 de junio. Al día siguiente fueron detenidos los D'agostino y los Andrada, quienes también trabajaban en la obra en construcción con las víctimas fatales.

La fiscal de Homicidios Andrea Lazo los imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, por lo que arriesgan una pena de prisión perpetua.

La magistrada no sólo cuenta con el testimonio del hijo de Omar Andrada, sino que un primo de los hermanos Álvarez declaró y también ratificó que llevó a los jóvenes a cobrar el dinero a la casa de D'agostino y constantemente había conflictos. Incluso detalló que Franco Álvarez solía llevar un cuchillo cuando acudía a ese domicilio.