Dos desconocidos defecaron y orinaron en una de las escaleras para acceder al Sagrario luego de robar un par de alcancías y dos parlantes de la Catedral ubicada en Belgrano y Pellegrini de esta ciudad.
El hecho sucedió este jueves en horas del mediodía cuando los sacerdotes cerraron las puertas de la iglesia sin saber que dentro de la nave había dos personas escondidas.
Los ladrones vaciaron uno de los limosneros y se llevaron otro con todo el dinero recaudado (estiman un monto de $2.000) y además robaron dos parlantes.
Con estos elementos escaparon por una de las puertas laterales ubicada por calle Pellegrini. Allí se subieron a una moto y escaparon con rumbo desconocido.
El escape lo observó una empleada de la productora de televisión de la iglesia que al estacionar su auto le llamó la atención que dos individuos se iban de la Catedral con dos parlantes en las manos.
Después de avisarle al padre Francisco Alarcón, la joven se comunicó con la Policía y denunció el hecho.
Al arribo de un patrullero, los uniformados confirmaron el robo de las alcancías y de los parlantes. Sin embargo por la tarde cuando los sacerdotes preparaban la misa, uno de ellos se llevó una desagradable sorpresa cuando al ir hacia el Sagrario se encontró con las necesidades fisiológicas de los delincuentes.
Es que uno o los dos defecaron y orinaron en el piso. Según el padre José Antonio Álvarez, vocero del Obispado "el objetivo de los delincuentes eran las alcancías" y consideró que "no creo que hayan hecho sus necesidades para agraviar porque según nos comentaron los policías, muchas veces lo hacen por su estado nervioso a la hora de robar".
La causa en averiguación robo quedó radicada en la Comisaría 32. En ese sentido el jefe de la Departamental, Eduardo Algaba, señaló que "no hay detenidos".
