No solamente violó a su hermana menor de edad sino que quiso comprar su silencio con 20 pesos en efectivo. Lógicamente, de nada le sirvió. La Corte provincial ratificó una condena a 11 años de prisión contra un joven de 25 años por el abuso sexual en Santa Rosa que sufrió su hermana de 16 años a fines de 2018.
Cometió abuso sexual contra la hermana de 16, quiso comprar su silencio con $20 y fue condenado
Era 9 de diciembre de 2018. Faltaban pocas horas para que River y Boca definan la final de la Copa Libertadores en Madrid y un joven de 25 años, fanático del Millo, estaba por irse a al casa de su padre. Pero antes, aprovechó que se quedó en la vivienda materna junto a una de sus hermanas y la atacó sexualmente.
Ocurrió en una zona de fincas en Santa Rosa. En la propiedad estaban J.V.P. -se reserva su identidad para resguardar la de la víctima- y su hermanita de 16 años. El hombre ingresó a la habitación, le tapó la boca con las manos y la violó. Antes de irse le dio un billete de 20 pesos para comprar su silencio.
Nada de eso pasó: la menor avisó a sus familiares de inmediato. La madre de los hermanos, que minutos antes se había retirado del domicilio para hacer compras en una feria, recibió un llamado de su sobrina que le advertía de que su hija había sufrido un abuso sexual.
J.V.P. fue detenido e imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo -de 8 a 20 años de prisión-.
Casi todos los integrantes del clan familiar declararon en la investigación, con distintos matices. Algunos explicaron que el joven se había retirado a las 13.30 del domicilio, otros dijeron que se quedó hasta las 15.
La fiscal Mariana Cahiza consideró que la adolescente les había confesado la situación vivida a varios de ellos y hasta uno de los hermanos había visto al sospechoso acomodarse el pantalón cuando se iba del lugar.
El sospechoso, que es tractorista en una finca de la zona, declaró negando los hechos y aseguró que se trataba de un "complot familiar" porque estaba por cobrar un dinero en efectivo, aunque no aportó mayores pruebas al respecto. También se defendió planteando que el examen médico de la denunciante no encontró lesiones en sus partes íntimas.
Sin embargo, con el testimonio de la víctima y los testigos más la pericia psicológica que determinó que su relato era creíble y que tenía hasta ideas suicidas, el sospechoso fue condenado a 11 años de prisión en un juicio que finalizó el 24 de junio pasado.
La defensa intentó revertir la situación en la Suprema Corte de Justicia pero los ministros José Valerio, Mario Adaro y Omar Palermo avalaron el fallo a principios de este mes.
► Te puede interesar: La Suprema Corte confirmó por segunda vez que Andrés Di Césare fue el femicida de Julieta González





