Luego de varios meses de búsqueda, las autoridades lograron dar con un joven apodado Tiki Tiki quien está sindicado como el asesino de , un muchacho de 25 años ultimado en en abril pasado.
El apodo del Tiki Tiki estaba en boca de los investigadores desde los primeros días del hecho de sangre ocurrido en el barrio Cristo Redentor. Los pesquisas lo identificaron como Esteban Alvarado, de 25 años, quien habría gatillado contra Gracián cuando este fue a comprar estupefacientes a ese barrio.
Según mencionaron fuentes cercanas al caso, la víctima no era un chico conflictivo pero sí tenía una fuerte adicción a la marihuana. Dos semanas antes del hecho de sangre había protagonizado una pelea que generó una causa penal por robo -se había llevado una campera de su rival- y su abogada particular le pidió a la Justicia que le dicte un tratamiento por su adicción.
La noche del asesinato se encontraba con un amigo en su casa del barrio Ujemvi cuando decidió ir hasta el Cristo Redentor a comprar algunos porros. Su compañero le advirtió que tuviera cuidado porque en ese complejo residencial merodeaba el Tiki Tiki, un joven con el cual tenían diferencias previas.
Los investigadores sostienen que Gracián hizo caso omiso al consejo y se dirigió en soledad hasta el lugar. Tal como le habían señalado, se cruzó con Alvarado y otro joven que lo increparon. Las autoridades creen que en un pasillo del barrio le efectuaron el disparo fatal, que impactó en su nuca, y luego dejaron el cadáver sentado en la plaza barrial.
El expediente en un principio estuvo liderado por el entonces fiscal departamental Fernando Giunta y luego pasó a la flamante Unidad Fiscal de Homicidios. La pesquisa avanzó y este miércoles se realizó una serie de allanamientos en el interior del barrio donde ocurrió el crimen. Además de la captura del principal sospechoso se logró incautar una escopeta calibre 12.70 y tres cartuchos calibre 22.
El Tiki Tiki Alvarado, quien tiene antecedentes penales, quedó a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos. La magistrada lo imputó por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y el acusado, que presentó un abogado particular, se abstuvo de declarar.
Si bien el nombre de Alvarado estuvo en boca de los investigadores desde un principio, los pesquisas judiciales no lograban pruebas concretas para avanzar con una detención. El panorama cambió cuando dos testigos de identidad reservada declararon en la causa y aseguraron haberlo escuchado hablar sobre el crimen con otro sujeto, quien actualmente tiene pedido de captura y es el segundo sospechoso del hecho.
El caso
Ginés Gracián Borghello era un joven simpatizante de Independiente Rivadavia muy querido por sus amigos y familia, quienes constantemente le aconsejaban que dejara la marihuana. El 26 de abril del año pasado, un llamado al 911 advirtió que un cadáver estaba tirado en la plaza del barrio Cristo Redentor. Se trataba del cuerpo del muchacho. Si bien fue difícil encontrar testigos del hecho, las autoridades rápidamente vincularon el crimen a un problema de drogas y lograron identificar a los sospechosos.
