El homicidio de Victorio Gruini, ocurrido el jueves 21 de mayo en su casa de Junín , casi en el límite entre Barriales y Palmira, parece haber tenido una conexión directa con el ataque a una pareja de ancianos, sucedido el domingo de Pascua en la vivienda de las víctimas, a poca distancia de donde después se produjo el asesinato.
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“Lo que le hicieron a este hombre es lo mismo que le hicieron a mis nonos hace poco más de un mes”, dice Guadalupe Salinas, nieta de las víctimas.
La muchacha cuenta lo vivido en la tarde del 12 de abril por Ramón Humberto Purri, de 94 años, y su esposa Irene Dacrema, de 84.
La pareja fue asaltada en su casa por dos hombres jóvenes, quienes los golpearon innecesariamente. “A mi nono le patearon la cabeza, le pegaron patadas cuando ya estaba en el piso, en la cabeza y las costillas y le pusieron en el cuello una cuchilla grande, pidiéndole plata. A mi nona no le pegaron, pero la ataron y la arrastraron por todo el piso”, relata Guadalupe, quien insiste en que “le hicieron exactamente lo mismo al señor (Victorio Gruini) que mataron hace unos días y que vivía acá cerca”.
El caso está denunciado, con la investigación en curso y Guadalupe relata que “mis nonos viven sobre el carril Barriales y yo a 100 metros, en el ingreso al barrio Ramonot (Palmira)”.
Cuenta que “hasta las 17.30 de ese domingo de Pascua yo estuve con ellos, ayudando a mi nono, que estaba haciendo vino casero y ya no tiene fuerza suficiente como para prensarlo”.
Después Guadalupe se fue a su casa, se reunió con su novio y un amigo “y nos fuimos a ver un caballo, que yo quería comprar. Volvimos como a la hora y a eso de las 19 escuché a alguien en la calle, que trataba de gritar, pero no reconocí la voz”, expresa. Cuando abrió la puerta, resultó ser su abuela Irene. "Nos están asaltando, Guadalupe, me dijo", recuerda.
Todos corrieron hasta la casa de los abuelos. Los ladrones, dos según los ancianos, habían ingresado a la propiedad “por la puerta del fondo, que da a una finquita de media hectárea”.
Cuando entraron a la casa “mi nono estaba en el baño, chorreando sangre por todos lados. Cuando entraron los chorros, él estaba sentado en el sillón, mirando tele, y lo agarraron de atrás, le patearon la cabeza, después lo agarraron a patadas en el piso, en la cabeza y las costillas. Le pusieron una cuchilla grande en el cuello y le pedían la plata y una escopeta, que jamás hemos tenido”.
Los delincuentes escaparon después y, pese a las tremenda golpiza que “le provocó cortes a mi nono, por los que debieron darle 18 puntos de sutura”, el anciano dio una descripción detallada de los delincuentes a la policía.
“Ahora mis nonos están bien físicamente, pero quedaron muy traumados”, dice la nieta de la pareja.
Lo tremendo, además del ataque de ese domingo 12 de abril, es que el pasado jueves 21 dos hombres jóvenes cometieron un ataque similar en la casa de Victorio Gruimi, ubicada poca distancia de la vivienda de don Ramón Purri. “Mi madre habló con la viuda de Gruini y lo que ella cuenta es lo mismo que cuentan mis nonos y hacen la misma descripción de los ladrones”, dice Guadalupe.
Por el ataque a la pareja de Ramón e Irene no hubo detenidos. Por el asesinato de Victorio Gruini hubo tres demorados y solo uno permanece detenido, a la espera de que se completen trabajos periciales.
