Hace mucho tiempo ya que los vecinos que viven en las inmediaciones de la calle Los Alerces y Los Tilos del barrio Reconquista, en Las Heras, se ocupan por sí mismos de la seguridad de su cuadra. Ese fue el lugar en el que este viernes asesinaron a Rodrigo Miliotto, un joven que poseía una verdulería y mercadito que había inaugurado hace apenas 45 días.
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Es que son tantos los robos y hurtos que vienen sufriendo que, entre todos, le pagan $ 52.000 una empresa de seguridad privada para que un guardia vigile por las noches.
Además, tienen alarmas individuales y comunitarias, pero nada es suficiente. Así lo explicó un grupo de vecinos que se convocó espontáneamente para dialogar con Diario UNO.
La inseguridad de cada día
Rubén, Mauricio, Marita, Laura, Hernán, Carlos, Virginia, Mariano y Jorgelina, son los vecinos de la calle donde está ubicado el negocio en el que asesinaron a Rodrigo Miliatto. Todos han sufrido hechos de inseguridad.
A Rubén le han robado 10 veces las cubiertas del auto. "Cuando llevaba ocho robos me echaron del seguro que tenía antes, y tuve que contratar uno nuevo", contó.
A Marita le desvalijaron su casa 3 veces. Nunca recuperó sus pertenencias.
Mauricio siente miedo de guardar el auto en las noches, desde que le robaron el vehículo a una vecina a la que apuntaron con un arma y gatillaron en su cabeza. "No sucedió una desgracia de casualidad, pero no se puede vivir así" manifestó.
Sin embargo, nunca habían vivido un drama tal como el que sucedió la noche del viernes 28. "No le tuvieron piedad, le dieron un tiro en el medio del pecho, no se pudo hacer nada", contó Rubén, quien fue uno de los primeros en intentar auxiliar al joven.
Reunión por la seguridad
Por estos motivos, este domingo a las 12, se reunirán los mismos residentes, para decidir qué acciones van a tomar a fin de resguardar su integridad
"Esperamos que nos escuchen, poner uno o dos policías no es tener una política pública de seguridad, estamos desprotegidos", aseveró Carlos, otro de los vecinos.
Un comerciante amable y emprendedor
La gente del barrio no conocía demasiado a Rodrigo Miliatto. El comerciante no vivía en el Reconquista, sino que alquilaba la propiedad donde funcionaba el negocio.
Se instaló en esa esquina hace apenas un mes y medio, y los vecinos que eran sus clientes, contaron que su trato era amable, y se lo veía entusiasmado con el emprendimiento.
"Nosotros le dijimos que atendiera por la reja, pero él no quería cerrar, quería que la gente estuviera cómoda yendo a comprar. Por eso no cerraba temprano, sino que atendía como hasta las 10 de la noche", manifestó Marita, una mujer que vive en la misma cuadra del negocio donde ocurrió el asesinato.
También explicaron que atendía junto a una mujer, que a la hora en la que entraron a robarle, ya se había retirado. Es decir que Miliatto estaba solo en el momento en el que entraron los delincuentes.
