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En aquella oportunidad perdió 350 mil pesos. Esta vez lo golpearon y se llevaron 5.000 pesos y joyas.

Asaltaron a un juez de San Martín, 9 días después de que le desvalijaran la bodega

SAN MARTÍN – Un ex juez de San Martín fue asaltado este jueves en su casa, ubicada en pleno centro de la ciudad. Apenas 9 días atrás el mismo magistrado había sufrido el A punta de pistola y tras golpearlo, le llevaron $5.000 en efectivo y algunas joyas.

El atraco se produjo a las 17.15 cuando dos sujetos ingresaron a la vivienda ubicada en 9 de Julio 345 de la ciudad cabecera de San Martín. Allí los hombres, ambos armados, redujeron al ex juez laboral Héctor Garabaglia (70), a su esposa Ana María Viñolo (68) y a la empleada doméstica Patricia Luna.
Los delincuentes golpearon a Garabaglia para que les entregara el dinero en efectivo que pudiera haber en la vivienda. Así se apoderaron de $5.000, algunas joyas y teléfonos celulares, para luego abandonar la casa por la puerta delantera. Un vecino observó salir a los desconocidos que despertaron sus sospechas. El hombre decidió llamar a la puerta de Garabaglia y como este no respondía llamó a la policía para dar el alerta. “Es increíble pero es verdad” dijo Sebastián Garabaglia, hijo del matrimonio asaltado, mientras radicaba la segunda denuncia penal en 9 días en la Unidad Fiscal San Martín – La Colonia. Garabaglia confirmó el nuevo atraco pero prefirió guardar silencio por el momento. Nueve días antes En la madrugada del pasado miércoles 9 la misma familia había sufrido el saqueo de su bodega, ubicada en El Ñango, en Carril Costacanal Montecaseros y Calle 4 del departamento de San Martín. El atraco se produjo en un horario incierto entre las 23 del martes, cuando Sebastián Garabaglia dejó la bodega y activó el sistema de alarmas, y las 8.30 del miércoles cuando el encargado llegó al lugar y se encontró con que el cerco perimetral había sido cortado en tres lugares diferentes, el portón de ingreso al edificio había sido forzado con una barreta y adentro las maquinarias habían sido arrancadas de cuajo y cargadas a un camión que dejó sus huellas marcadas en el terreno. El botín de ese momento superó los $350.000 en materiales pero además le produjo una pérdida mucho mayor a la familia ya que quedó privada de continuar la vendimia. Hasta esta noche no había detenidos por ninguno de los dos hechos, pese a que el cuerpo de policías que dependen de la Unidad Fiscal de San Martín – La Colonia agotaban sus esfuerzos para dar con los autores de estos hechos y no se descartaba estuvieran vinculados entre sí.

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