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Más de 50 allanamientos

Las armas decomisadas llegaban desarmadas desde Europa y Estados Unidos

La Ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich habló luego del histórico decomiso de más de 1.200 armas de contrabando realizado el miércoles, que desbarató una red que tenía puntos de contacto en Estados Unidos, Europa, Brasil, Paraguay y Argentina, y destacó que se trató de la segunda parte de una investigación que lleva más de un año y medio. 

Bullrich dialogó este jueves con Radio Nihuil acerca de los más de 50 allanamientos concretados por la Gendarmería Nacional en localidades de cinco provincias argentinas donde la Justicia Federal detectó los arsenales y detuvo a 17 personas.

"Este es una investigación que va por la segunda parte, la primera fue unos allanamientos de noviembre del 2018 tras una investigación de 8 meses, donde se secuestraron muchas armas pero la gran mayoría eran de colección", comenzó relatando la ministra.

De todas formas, en esas primeras requisas detectaron muchas piezas chicas, que se podían confundir con piezas metalúrgicas, que podían servir para el armado de armas. De allí surgió la segunda parte de la investigación, en la que junto a Homeland Security (Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos) advirtieron encomiendas que salían de Florida, Estados Unidos, a Buenos Aires.

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Además, detectaron que otras partes similares venían de Europa hacia el país, previa triangulación por Alemania, España y Holanda.

"Venían en barco e iban a distintos armeros o personas que tenían colección de armas, pero que servía de pantalla para el negocio ilegal de armado de armas para el contrabando. Se nutría de talleres y depósitos en Río Negro, Bahía Blanca, y una fábrica clausurada en Córdoba", detalló Bullrich.

Entre las armas secuestradas había granadas, fusiles FAL, fusiles Colt M4, ametralladoras Browning, más de 30.000 municiones de diferentes calibres, pólvora, granadas, minas anti-tanques, balanzas, visores nocturnos, documentación de empadronamiento de armas, partes de armamento, katanas, cuerpos de bombas para aviones, colas de bombas, minas antipersonales y trotil en escamas, entre otros elementos.

Si bien la información es que las armas tenían como destino final a Brasil, desde el Ministerio manejan la hipótesis de que también podrían haber sido desviadas a otros lugares, por lo que seguirán investigando para ver si existe otra ruta.

"Estamos pasándole toda la información al Ministro Sergio Moro y a la policía de Brasil. Hay dos brasileros detenidos en Florida, los detuvo el FBI y Homeland Security. El fiscal de Florida estuvo en Argentina para poder ligar las investigaciones", añadió Bullrich.

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Trabajo conjunto y personas de "nivel medio"

Bullrich contó en Nihuil que en la operación trabajaron, además de Gendarmería Nacional y el propio Ministerio, la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), la ANMAC (Agencia Nacional de Materiales Controlados ), la AFIP, el Ministerio de Defensa y la Aduana.

"En la primera vuelta eran cuatro aduaneros los que facilitaban el ingreso del material. Se abrió una causa paralela para que no tuvieran información de que seguía la investigación, que duró 8 meses para poder desbaratar la mayor cantidad de armas de la historia", confió la funcionaria nacional.

Respecto de los detenidos, dijo que son personas de sectores medios. Por ejemplo, en Bahía Blanca se trata de un odontólogo reconocido en la comunidad y del que todos sabían que coleccionaba armas, pero que generó un gran impacto la noticia del contrabando ya que nadie lo imaginaba.

"Acá hubo una coordinación desde el edificio Centinela donde se armó un comando de control desde donde se siguieron todos los allanamientos, con cámaras, en vivo y en directo. Hubo una planificación minuciosa durante meses", agregó.

El destino final

Según las primeras informaciones el armamento tenía un destino definido y era Brasil, y tiene sentido dado que la gran mayoría eran armas largas, de guerra, que en Argentina se ven poco pero en el vecino país son muy normales.

"Son para bandas narcotraficantes, que tienen muchas favelas tomadas, que también asaltan bancos y camiones blindados", expresó Bullrich.

Además, mencionó a la ciudad Paraguaya de Pedro Juan Caballero, una zona en la que se planta marihuana, que está prácticamente militarizada y es muy peligrosa porque las distintas bandas se enfrentan en la lucha por quedarse con la producción de la droga.

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