Los cuatro detenidos como sospechosos por el doble crimen de los hermanos Álvarez permanecen detenidos a la espera que la fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, defina si serán imputados o no. Entre los acusados está el patrón de las víctimas, quien desde un principio fue señalado por la familia de los jóvenes por amenazarlos. Además, otro detenido sería su hijo y otros dos obreros que son hermanos.

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Kevin y Franco Álvarez, los hermanos de 18 y 28 años que fueron encontrados muertos.

Kevin y Franco Álvarez, los hermanos de 18 y 28 años que fueron encontrados muertos.

También secuestraron varios elementos, y dos vehículos, un Renault 6 y una camioneta Chevrolet S-10, los cuales son sometidos a minuciosos peritajes para encontrar elementos que impliquen a los detenidos. Manchas de sangre, cabello, ropa o cualquier cosa que sirva para demostrar que los hermanos estuvieron allí.

La principal hipótesis que tienen los investigadores es que los dos hermanos fueron brutalmente golpeados, ya que tenían marcas en su espalda, abdomen y pecho, y luego los ejecutaron de un disparo en la cabeza a muy poca distancia. Según los primeros resultados del Cuerpo Médico Forense, Kevin recibió un tiro en la nuca, mientras que a su hermano Franco le dispararon en la sien derecha.

En el momento que comenzó la búsqueda de los hermanos Álvarez, sus familiares detallaron que los dos hacían trabajos de albañilería pero que habían tenido problemas, y recibido amenazas de un patrón que no les quería pagar por unos trabajos que habían realizado.

El hombre los citó el lunes 7 de junio pasado para pagarles lo adeudado. Los chicos fueron temprano pero el cobro se demoró, hasta que finalmente recibieron el dinero. Luego se sabe que fueron a un kiosco en las inmediaciones de calles Buenos Aires y Olascoaga, de Los Corralitos, en Guaymallén. Le avisaron a su madre que ya tenían el dinero, pero después no se supo más nada de ellos.

Los pesquisas tenían sus sospechas sobre este hombre, quien declaró como testigo en la causa, pero que solo se limitó a contar que les entregó el dinero y se fueron.

Pero al parecer, un familiar de este hombre fue quien reveló que días antes de la desaparición de los hermanos Álvarez, había tenido una fuerte discusión con Franco, en el que cruzaron amenazas fuertes, hasta de muerte. También indicó que el patrón de los chicos estaba cansado de ciertas actitudes que tenía Franco.

Con todo esto, y una vez que se confirmó que los cuerpos encontrados en el callejón Los Pinos, de Rodeo del Medio eran los hermanos Álvarez, y que habían sido golpeados y asesinados de un balazo en la cabeza, la fiscal Andrea Lazo fue a buscar al patrón de los chicos, a un hijo de este y a otros dos obreros que estarían implicados en el hecho.

Ahora se espera que la fiscal de Homicidios defina la situación procesal de los cuatro detenidos como sospechosos del doble crimen.