Policiales Martes, 14 de agosto de 2018

Abuso en Murialdo: "El celador es el único bajo investigación"

Los abogados de la familia de la nena abusada en Murialdo niegan rumores sobre el entorno familiar de la víctima.

"La única línea investigativa que está en curso es la que apunta al celador del colegio Leonardo Murialdo, que continúa detenido. No existe ninguna otra. Tampoco hay indicios que pongan bajo sospecha a familiares de la víctima".

Así, los abogados Pablo David y Gastón Andino, quienes representan a la niña de salita de 4 años que fue víctima de abuso sexual en un baño de ese colegio en Guaymallén, salieron ayer a despejar rumores que venían salpicando a parientes directos de la pequeña.

La sacaron del colegio

Más tarde, en diálogo con periodistas en la oficina de los letrados, la madre de la menor -las identidades de ambas no se publican por tratarse de un delito de instancia privada- reveló que la niña y otra hija suya, mayor que la abusada, dejaron de ser alumnas del colegio ya que ella pidió el pase y las inscribió en otra escuela.

"Ahora la nena está un poco mejor, pero la semana pasada estuvo muy alterada y muy asustada", dijo la mujer, quien se declaró conforme con el desarrollo de la investigación a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual, que funciona en Belgrano y Peltier en Mendoza capital.

"Yo solo quiero ayudar a mi hija. Y para eso no pongo atención en lo que digan desde afuera", zanjó cuando se le preguntó por las versiones que incriminaban al padre de la menor e incluso a su propio padre, o sea al abuelo de la pequeña.

En el ámbito del colegio esas versiones han circulado sobre todo a través de las redes sociales.

El expediente

La situación procesal del único detenido, que en rigor de verdad no es celador sino personal de mantenimiento, y que tendría 48 años y 10 años de actividad en Murialdo, comenzará a definirse en las próximas dos semanas. Será cuando la fiscal Cecilia Bignert reciba las conclusiones de un informe psicológico que comenzará en breve.

Se trata de un método para medir el índice de credibilidad de la niña, quien días atrás, entre otras cosas, cuando se le preguntó en cámara Gesell qué había ocurrido con su ropa interior dijo que se la habían robado.

Sobre la base de informes médicos practicados por el Cuerpo Médico Forense, la Justicia no tiene dudas: la niña fue abusada y así lo demuestran las lesiones detectadas en sus genitales.

Un video

¿Qué es lo que complica al detenido? En particular una filmación que lo registra caminando el jueves 2 de agosto en horas de clase por el patio que frecuentan los alumnos de las salitas donde cursan niños de 4 y 5 años.

En su declaración indagatoria, el imputado admitió haber estado ahí, de manera excepcional, porque debía pintar los juegos para los pequeños ubicados en ese sector del colegio.

Otra prueba que está en proceso es el peritaje de tres celulares incautados por la Justicia el domingo 5 y el lunes 6 de agosto en el colegio (al mediodía, durante un rastrillaje con perros entrenados) y en la casa del detenido (a primera hora), respectivamente.

Los dos primeros aparatos fueron hallados el domingo. El otro, un día después en la vivienda ubicada en San José.

La Justicia quiere saber si el imputado, que sería propietario de al menos dos de esos tres teléfonos, guardó en la memoria interna algún tipo de imagen, audio o anotación que sirva como prueba.

Salvar al colegio

Desde que se denunció este hecho en la Justicia, y máxime cuando tuvo un fuerte eco en los medios de difusión, hubo un claro movimiento hacia adentro del colegio para tratar de salvarlo del desprestigio.

La provincia de Mendoza ha quedado escaldada por el escabroso escándalo del instituto católico Antonio Próvolo, en Luján de Cuyo, donde sacerdotes, una monja y varios civiles están procesados y presos acusados de varios actos de abuso sexual contra niños sordos.

El suceso de Murialdo ocurre en momentos en que ha asumido en Mendoza un nuevo arzobispo.