Claudia Bazán, la mamá de la joven María José Urbaneja que fue asesinada de 32 puñaladas por su pareja en la localidad cordobesa de Villa del Totoral, aseguró que cuando la persona que mató a su hija pidió abrazarla, antes de conocer su condena en el juicio, ella lo hizo motivada por "un impulso de madre".El llamativo momento ocurrió el pasado viernes ante el tribunal de Cámara Octava del Crimen de Córdoba, en el juicio en el que resultó condenado a 16 años de prisión Cristian Peralta, por los delitos de "homicidio simple, privación ilegítima de la libertad
"Necesitaba ese momento para saber si estaba arrepentido", explicó la mujer, luego del juicio en que el homicida de su hija fue condenado a 16 años de prisión
Abrazó al asesino de su hija, muerta de 32 puñaladas, y aseguró que lo hizo por "un impulso de madre"
