El Pepo todavía se recupera de los golpes que sufrió producto del accidente que protagonizó y en el que fallecieron el trompetista Nicolás Carabajal y el manager Ignacio Abosaleh. Pero su situación podría complicarse cuando le den el alta. Es que si la Justicia lo disponte desde el hospital podría recalar en la cárcel.
Miguel Pierri es su representante legal y explicó la situación en la que se encuentra su defendido y cuáles opciones manejan para defenderlo de una posible privación de la libertad.
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El abogado de El Pepo, tras el accidente que protagonizó la semana pasada donde murieron dos personas, habló sobre el estado de su defendido y dijo: "Yo lo entrevisté cuatro veces y las cuatro me dijo cosas absolutamente distintas".
Pierri estuvo en el programa Debo Decir, que se transmite por América, y además de admitir que El Pepo era quien manejaba el vehículo también dijo que estaba alcoholizado: "Había tomado alcohol, no había tomado droga".
Sobre cómo fue el accidente según le contó el acusado, Pierri relató: "Él me contó que venía manejando con balizas prendidas por que no veía nada, a 80 kilómetros por hora, con visibilidad cero, y que algo se le cruzó. Clavó los frenos y pegó el volantazo, que es algo que no hay que hacer. Él está vivo porque tenía el cinturón de seguridad, sus compañeros no lo tenían". Sin embargo, también dijo que las cuatro veces que lo entrevistó El Pepo le dijo cosas distintas.
Además, contó que el cantante tuvo una complicación de presión arterial que le imposibilitó que le den el alta médica en Dolores. "El viernes, cuando le iban a dar el alta, tuvo una situación de presión arterial y le recomendaron que quedara internado. Mañana lo va a ver un grupo de psiquiatras ahí en Dolores".
