Mientras la monja Kosaka Kumiko continúa prófuga, quizás en Entre Ríos, una comisión investigadora, compuesta por dos sacerdotes que dependen del Arzobispado de Córdoba, fue designada por el Vaticano para seguir de cerca el escándalo por los abusos sexuales a niños sordomudos en el instituto , en Luján.
La delegación estuvo el viernes en Mendoza en reunión con el procurador de la Suprema Corte, Alejandro Gullé, y el fiscal que lleva el caso, Gustavo Stroppiana.
Durante el breve encuentro, los curas enviados por Dante Simón, vicario judicial de Córdoba, hicieron varias solicitudes. Una de ellas fue que se los autorizara ingresar en las instalaciones del Próvolo para tomar fotografías y reunir información con el fin de comenzar a armar el expediente que la Santa Sede les encomendó. Se trata de un proceso que corresponde a lo establecido por el derecho canónico y que una vez terminado, es usado puertas adentro de la institución religiosa, para sus propios fines.
Sin embargo, no se le dio lugar a este pedido, ya que como explicaron desde el Poder Judicial al haberse producido allanamientos recientes, el lugar tiene prohibida la entrada y se encuentra bajo consigna policial con órdenes de nuevas medidas.
Los sacerdotes investigadores, uno de 40 años y otro de 60, también requirieron contactarse con dos de los hasta ahora cinco imputados: los religiosos Horacio Corbacho (56) y Nicola Corradi (82). Según los abogados de las víctimas, el servicio penitenciario autorizó la entrevista con los acusados que ofrecieron detalles de su situación procesal a la Iglesia.
Finalmente, la comisión planteó la necesidad de acceder a la causa y tomar una copia del expediente, pero esta última demanda fue en principio negada por la Justicia, que los instó a realizar el pedido mediante un abogado para que fundamente los motivos por los cuales quieren acceder a esa información, que se encuentra bajo secreto de sumario. Ya quedó confirmada, además, una nueva visita para la próxima semana.
El mismo modus operandi
Carlos Lombardi, uno de los letrados que representa a las familias y los hijos afectados, contó: "A la comisión investigativa no le interesan las víctimas, a la Iglesia lo único que le importa es, como siempre, proteger a los curas". El abogado explicó que se trata del mismo modo de operar que tiene el Vaticano para silenciar los crímenes de sus miembros.
También describió que, por lo general, se mandan investigadores que no son de la región para realizar pesquisas paralelas a las que lleva adelante el Estado. "Esto significa que en Italia han surgido varias denuncias penales y se están moviendo para cuidar a los curas", dijo.
Sergio Salinas, secretario de Litigio Estratégico, detalló que a raíz de la visita se contactó con la mayoría de los damnificados y preguntó si habían recibido alguna entrevista o consulta de parte de la delegación cordobesa, pero la respuesta que recibió fue negativa.
"Indudablemente los familiares y las víctimas no les interesan en lo más mínimo. Se han preocupado por los curas y nada más. Llama la atención esta actitud de la Iglesia, de la que esperamos ayuda para esclarecer cuanto antes el caso", señaló Salinas. El abogado querellante precisó que el Arzobispado de Mendoza en términos generales no ha ayudado, ni cooperado con la investigación, pese a que mediáticamente se pronunció preocupado.
Nueva presentación
Se realizó una nueva presentación ante la fiscalía que lleva adelante el caso. Se trata de una solicitud para que se oficie a la Iglesia a decir dónde se encuentra la monja acusada de maltratar, golpear y participar en los posibles abusos. Tal como descubrieron los abogados de las víctimas, la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), posee una guía en la que informa dónde se encuentra cada miembro de la Iglesia y qué funciones cumple.
Esta guía institucional, que se puede descargar en PDF a través de internet, es de público acceso e incluye la distribución de las religiosas y monjas de distintas órdenes en todo el país. "La guía sirve para confirmar los movimientos de Corbacho y de Corradi hacia al Argentina y dentro del país, y como prueba de que no podían desconocerse estos traslados, como se dijo en un principio. Además, sirve para saber cómo dar con la prófuga", dijo Salinas.
Desde el Arzobispado de Mendoza, que al parecer quedó fuera del proceso de investigación interna, ya que ese lugar fue ocupado por el de Córdoba, consultados sobre la llegada de la comitiva externa no dieron ninguna respuesta.
Estuvo en
Después de haber librado la captura internacional para la monja Kosaka Kumiko se conoció que la religiosa, que pertenece a la cofradía de Nuestra Señora del Huerto, estuvo dando clases en dos colegios hasta hace una semana. En las escuelas Jesús María y Santa Ethnea se encargó de brindar clases de Catequesis.
La acusada de encubrir y ser partícipe primaria en los abusos cometidos en el Próvolo, habría llegado al instituto de Luján aproximadamente en 2007 y se habría ido de allí en 2012 o 2013, según cuentan los mismos padres de ex alumnos. En ese tiempo, era también quien se encargaba de darles la mediatarde a los alumnos.
-Abuso a seminaristas Edgardo Storni, ex arzobispo de Santa Fe, fue en 2009 condenado a 8 años por agravado a un seminarista y por acosar a 47 jóvenes religiosos más. El fallo fue anulado en 2011 y murió en libertad.
-Instruyó José Arancibia. Quien después fuera obispo de Mendoza realizó las primeras investigaciones oficiales por orden del Vaticano a partir de 1994. El escándalo se precipitó en 2002.
