ver más
El postulador de la causa, monseñor José Luis Gutiérrez, destacó la lealtad de Isidoro y lo propone como modelo para los trabajadores.

Isidoro Zorzano, un argentino camino a la santidad: declarado venerable por el Papa Francisco

El papa autorizó esta semana el decreto sobre la heroicidad de las virtudes del ingeniero argentino Isidoro Zorzano, que se incorporó al Opus Dei en 1930 y que ahora fue declarado "venerable". Así la Congregación de las Causas de los Santos promulgará los decretos relativos a ocho causas de canonización y entre éstos, se encuentra el de Zorzano, camino a la santidad, informó la oficina de prensa del Opus Dei en la Argentina. Monseñor Fernando Ocáriz, vicario auxiliar y general del Opus Dei comentó: "Es un momento de especial alegría y agradecimiento al que llega justamente mientras en la prelatura del Opus Dei tenemos un sentimiento de pena por la pérdida de nuestro queridísimo prelado". También señaló que "Isidoro Zorzano fue un ejemplo de laboriosidad y espíritu de servicio en el trabajo profesional, sentido de justicia social —que se manifestaba en la atención y el respeto a sus colegas—, amor a la Eucaristía, fe grande en Dios y sensibilidad hacia las personas necesitadas". "Unido a todos los fieles y amigos de la prelatura, y a los muchos devotos de Isidoro, pido al Señor que su ejemplo nos sirva para crecer en estos aspectos tan importantes en la vida de un cristiano y para ser buenos hijos de la Iglesia", aseguró. En una entrevista, el postulador de la causa, monseñor José Luis Gutiérrez, destacó la lealtad de Isidoro y lo propone como modelo para los trabajadores. Señala que la fama de santidad de Isidoro está muy difundida — le han llegado más de 5.000 relaciones de favores atribuidos a su intercesión— e invita a aprovechar este nuevo paso hacia su beatificación, para pedir favores y milagros a Dios a través de su mediación. Isidoro nació el 13 de septiembre de 1902 en el departamento de su familia ubicado en Corrientes y Riobamba, a dos kilómetros de la Plaza de Mayo y a nueve cuadras de la Plaza Once, en pleno centro de . Sus padres, Antonio y Teresa, eran españoles inmigrantes y tenían un local de mercería en la planta baja del edificio donde vivían: en Corrientes 1902, ciudad de Buenos Aires. Por la calle Corrientes circulaba la línea de tranvías fundada por Federico Lacroze unos 15 años antes del nacimiento de Isidoro. Desde muy pequeño Isidoro vivió cerca de los trenes y su primer trabajo como ingeniero fue en la compañía ferroviaria de Málaga. Isidoro recibió el bautismo a los dos años y medio en la Iglesia de la Balvanera, a pocas cuadras de la Plaza Miserere y en toda su vida comentará que ese fue su primer recuerdo. Durante la Guerra Civil española llevaba un brazalete en su brazo con la bandera argentina. Su nacionalidad argentina le permitió gozar de cierta libertad de movimiento para visitar amigos que se encontraban presos, dando consuelo y alivio espiritual a ellos y sus familias. Isidoro sufrió persecución por sus creencias religiosas durante la guerra civil española; permaneció encerrado durante dos meses para no ser reconocido por la calle. La Embajada Argentina facilitó un documento a través del cual el piso donde se ocultaba quedaba bajo la protección de Argentina, de esta manera su nacionalidad le permitió vivir con cierta tranquilidad. Más tarde, su condición de argentino le hubiera permitido conseguir evacuarse de la zona de guerra, pero decidió quedarse a ayudar a sus amigos en riesgo.

MÁS LEÍDAS