El obispado de Zárate, en la Provincia de Buenos Aires, citó este martes al cura mendocino Carlos Scarlata, párroco de la Iglesia San Isidro Labrador, del pueblo de Lima, a dar explicaciones a la autoridad eclesiástica.
Fue tras el escándalo público que desató la prohibición impuesta por el sacerdote a las mujeres de cómo se deben ir vestidas a misa.
Seguramente, el obispado como casi toda la Iglesia Católica, comparten el pensamiento del padre Scarlata de que a una ceremonia religiosa no se puede ir vestido de cualquier forma.
Pero lo que no le toleraban era el modo en que lo había comunicado y el escandalete que había generado.
