Por Gustavo Privitera
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Esteban Andrada cumplió el sueño del pibe. El lungo arquero nacido en el departamento de San Martín y que viene de jugar en Lanús firmó el contrato que lo ligará a Boca por cuatro años y dialogó con UNO.
El humilde guardavallas, ex Arsenal de Sarandí y que cosechó tres títulos con el Granate, se refirió a la presión de jugar en el Auriazul.
-¿Cómo te sentís? ¿Estás como en el aire y no lo podés creer?
-La verdad es que estoy muy feliz; desde chiquito sueño con jugar en un club grande, más como es Boca, siempre veía los partidos. Todavía no caigo porque es algo impresionante, pero soy consciente también de lo que estoy viviendo y en dónde estoy. Espero adaptarme lo más rápido posible, firmé contrato, solo faltaría la firma entre los clubes y si está todo bien, seguramente el viernes ya me presentaré a entrenar.
-¿Cuando eras pibe soñaste con llegar a Boca?
-No, no soñé con llegar a Boca, siempre soñé con llegar a Primera, el objetivo que tenía desde el momento que jugaba los primeros partidos en inferiores era debutar. Después sí, una vez que pisás el vestuario de Primera ya tenés otros objetivos en los que te mentalizás a lo largo de tu carrera.
-¿Hablaste con Guillermo Barros Schelotto? Algunos dicen que llegás para ser titular y otros que arribás para pelear un puesto con Rossi.
-No, no hablamos de ese tema, estuve en Casa Amarilla y me preguntó cómo estaba y me dijo que le meta, que entrene como cuando ellos (con su hermano Gustavo) estaban en Lanús y que dé todo de mí.
-¿En qué te cambió la vida? ¿Es muy distinto Lanús al Xeneize?
-Y... bueno, es totalmente diferente, el medio de comunicación es diferente, tenés que adaptarte a todas las críticas. Lanús es un club de familia, al que me había adaptado hace muchos años, nos conocíamos todos porque uno se encariña con la gente que trabaja, pero Boca está en todo el país, vas a tener al que te quiere y al que te critica.
-¿Sos consciente de que se magnificará todo lo que hagás ahora y saldrás en las tapas de los diarios si te va bien?
-Sí, sí, obviamente, a eso lo tengo muy en claro, lo hablo con colegas, que cuando son figuras salen y cuando cometen algún error, también. Sé que cuando vas a uno de esos clubes tenés que estar preparado de la cabeza, para las buenas y para las malas.
-Tenés conocidos en el plantel...
-Sí, sí, tuve como compañeros a Izquierdoz y a Paolo Goltz y en el sub 20 tuve a Magallán, pero por lo que se vio en el entrenamiento, la verdad es que tienen muy buena onda, me recibieron Pablo Pérez y Gago, me saludaron bien y me dieron la bienvenida. Dios quiera que esto pueda cerrarse ya entre los clubes para que el viernes pueda entrenar.
-¿Cuánto tiempo compartiste plantel con Guillermo en Lanús?
-Estuvimos tres años ahí y después me fui a préstamo porque estaba Agustín (Marchesín), yo no tenía minutos para jugar y como lo dije en varios lados, el arquero necesita tener minutos y adquirir experiencia.
-Son las vueltas de la vida, porque en esa ocasión te tocó irte a préstamo a Arsenal y ahora tenés a Guillermo como DT nuevamente.
-Obviamente, cuando se hizo el préstamo era chico y se sabe que a un arquero le cuesta más cuando debuta, porque cuando cometés un error lo pagás caro porque todas las miradas están puestas en vos. Lo asumí bien, me ayudó mucho irme a préstamo para jugar y que me pasen estas cosas. Por suerte cuando llegué otra vez a Lanús sabía a lo que venía, se me hizo más fácil y pude tener más continuidad.
