Para morir de amor. A Leo Messi se le cae la baba por sus hijos y así lo demostró una vez más al término del partido entre Argentina y Haití. El goleador de la noche (metió tres) tuvo hinchada especial en La Bombonera y, tras el encuentro, el aliento siguió en casa.
Todavía entusiasmados por los tres goles de su papá y la fiesta que se vivió en la cancha de Boca, Thiago y Mateo cantaron a dúo el típico "Vamos, vamos Argentina, vamos a vamos a ganar, que esta banda quilombera no te deja de alentar".
