Tras el partido contra Nigeria que le dio la clasificación a la Argentina, Lionel Messi regaló su remera en el túnel.
Ya en los instantes finales del festejo, cuando los jugadores argentinos se encaminaban hacia el vestuario, se produjo una de las perlas de la noche rusa.
Al final del túnel, el tercer arquero de Nigeria, Ikechukwu Ezenwa, frenó el paso de La Pulga y le pidió la camiseta.
Messi no solo accedió de inmediato, sino que se sacó la 10 y se la entregó. A cambio, se llevó un buzo del joven rival.