Omar Alberto Romero
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Luciano Lapetina no lo podía creer cuando vio su nombre en la lista de jugadores de Godoy Cruz que fueron convocados por el técnico Lucas Bernardi para visitar a Newell's Old Boys el martes a las 18 en el estadio Marcelo Bielsa, de Rosario, por la última fecha del campeonato.
Lapetina es marcador lateral izquierdo, llegó al Tomba a principios de año proveniente de Rosario Central y mañana ocupará un lugar en el banco de suplentes, justo en el partido frente a la Lepra rosarina, el archirrival del Canalla, el club donde se inició futbolísticamente.
Bernadi continúa con su estilo de darles chances en el primer equipo a futbolistas juveniles, como ya sucedió con Luciano Pizarro, Agustín Verdugo y Fernando Núñez. Ahora le llegó el turno a Lape, como le dicen sus compañeros. "Es un sueño. Es algo que todo jugador desea", reconoció Luciano a Diario UNO.
-¿Cómo se dio tu llegada a Godoy Cruz?
-Yo hice todas las divisiones inferiores en Rosario Central, hasta que un amigo de mi papá me consiguió una prueba en Godoy Cruz. Al final se dio todo y ahora estoy contento de estar en Mendoza.
-Tu convocatoria se da justo contra Newell's, el clásico de Central, el club donde surgiste como jugador...
- Es una casualidad que pueda ir a jugar a Rosario, por eso es muy probable que mi familia vaya a la cancha.
-¿Tu sueño sería entrar de titular y jugar algunos minutos?
-Eso redondearía una tarde completa. Ojalá se dé. Para mí estar con el equipo de Primera ya es una alegría muy grande.
-¿Qué clase de jugador sos?
-Soy un lateral que deja todo en la cancha. Al menos, la actitud nunca la negocio.
-¿Es importante que muchos juveniles tengan chances con Lucas Bernardi como técnico?
-Sí, es muy bueno que el cuerpo técnico les dé posibilidades a los más pibes del club. Eso te hace entrenar siempre al 100 por ciento, porque en cualquier momento te puede tocar jugar.
-¿La familia qué te dice con esta convocatoria en primera división?
-Están todos muy felices, mi papá Omar y mis hermanos, Omar y Mariana. Mis sobrinos Mateo y Thiago son los que me dan fuerzas todos los días para seguir. Y mi mamá, Marta, me da fuerza desde arriba.
