Cabo Verde nos sacó canas del color que lleva su nombre. La sorpresa del Mundial 2026 jugó un partido inolvidable y llevó al campeón del mundo a un tremendo 3 a 2. Sacando a Lionel Messi, siempre único, hay un doble motivo para sonreír.
Lisandro Martínez y Cuti Romero, el enorme plus de la Selección argentina
Los centrales de la Selección Argentina dieron la cara con un partido de alto vuelo. Solidez, presencia y hasta gol para sacar adelante un partido chivo
Cuti Romero y Lisandro Martínez son la gran noticia que tiene la Selección Argentina. Garantía pura, ambos jugaron un enorme partido y fueron los integrantes del podio de destacados junto al capitán.
Cuti Romero y Lisandro Martínez, solidez defensiva y goles
El primero en marcar presencia fue Cuti Romero. Impasable de arriba y de abajo, letal en el uno contra uno, y lo fundamental para un defensor: ganó casi todos los duelos que tuvo cara a cara.
Sus números son implacables: apenas perdió dos duelos y solo hizo dos faltas. Jugando siempre cara a cara con Costa. Por si fuese poco, metió el cabezazo salvador para poner el 3 a 2 en el alargue.
Su compañero de yunta no fue menos. Lisandro Martínez jugó otro encuentro que marca su jerarquía. A su solidez defensiva habitual le suma un pie sensible que es clave para salir limpio desde el fondo.
Con su zurda asistió a Lionel Messi para el 1 a 0 y le rompió el arco a un Vozinha que parecía invulnerable. Es él el elegido para salir limpio desde atrás, acertando el 94% de los pases durante los 120 minutos.
"Siempre lo digo: tenemos los mejores centrales del mundo", dijo Enzo Fernández post partido y algo de razón tiene. El nivel que sostienen es tan alto que terminó relegado un referente top como Nicolás Otamendi.
Con Dibu Martínez en alto nivel, el talón de Aquiles siguen siendo los laterales. Ante Cabo Verde, Nahuel Molina no tuvo un buen partido (lo reemplazo Montiel) y en la izquierda alternaron Facundo Medina y Nicolás Tagliafico (ambos de rendimiento irregular).
Ahora se vendrá la Egipto de Salah, una prueba interesante para seguir construyendo el sueño del título.






