Criticado, señalado, juzgado. Siempre en la mira de todos, siempre esperando que sea el autor del milagro. Lo insultan, lo ofenden, lo golpean, pero él siempre regresa.
Es el mejor del mundo, señores. Y es argentino. Comete errores pero, ¿quién no?
¿Con qué vara medimos la derrota de la Selección? Esa que está primera en el ránking FIFA cuando AFA es un escándalo. Esa que llegó a tres finales consecutivas.
Perder duele, sin dudas. Pero nada ni nadie nos quita tener la posibilidad de contar en nuestras filas con el "extraterrestre" Messi. Al que todos los rivales le piden la camiseta. Es argentino, es nuestro.
Yo te banco, Messi. Y eso no cambia nada, pero sólo con decirlo siento que ya no es tan fuerte tu dolor, ese que nos duele a todos.
