Lionel Messi y Luis Suárez viajaron, junto a sus respectivas familias, a Costa Brava para desconectarse un par de días.
El entrenador del Barcelona Luis Enrique les dio dos días de descanso a sus jugadores por lo que los delanteros decidieron armar las valijas y compartir estas pequeñas vacaciones en Puerto de Blanes.
En su llegada al lugar elegido, su presencia causó un enorme revuelo. Cuando bajaron del yate para amarrarlo, los jóvenes del lugar se abalanzaron sobre ellos para fotografiarse.
