¡Cuatro mendocinos son la esperanza de River!

Lautaro Grosso, Lautaro Pastrán, Jano Franco e Ignacio Videla juegan en River. Los pibes se suman a la larga lista de futbolistas que se van de Mendoza.

Gustavo Priviteraprivitera.gustavo@diariouno.net.arTienen la banda roja en el pecho. Son cuatro esperanzas mendocinas en el fútbol grande del país. Aunque es cierto, la lógica diría que ellos deberían nutrir las filas de algún equipo mendocino representante en el fútbol nacional. Pero la realidad actual hace que Lautaro Grosso (tiene 17 años y el 21 de este mes cumple 18), Lautaro Pastrán (15), Jano Franco (14) e Ignacio Videla (13) sean jugadores del Club Atlético River Plate.Desde Buenos Aires, los cuatro pibes se prendieron en una charla. La idea es conocer cómo viven y cuáles son sus proyectos en la entidad de Núñez.

Grosso, el más grande de los cuatro, un mediocampista que surgió del Club Empleados de Comercio y se desempeña en la reserva que dirige Facundo Luigi Villalba, contó cómo llegó al club riverplatense. "River fue a hacer una prueba al CEC, ahí me seleccionaron y a los 15 días me llamaron para venir a Buenos Aires. Mi tío Juan Carlos me descubrió en el fútbol y me llevó a jugar al CEC".También contó quiénes le dieron una mano en su club. "Me ayudaron mucho Bruno Quinteros y Juan José Borrelli".

"En la pensión se vive muy bien, tenés todas las comodidades y comés muy bien. Aparte te ayudan en todo. Me vine a los 11 años y me costó mucho adaptarme", señaló.Pastrán señaló: "Quiero darle las gracias a Jorge Toledo por avisarme de la prueba en River y a Daniel Brizuela por darme la oportunidad".

"No jugué mucho partidos, me lesione en setiembre del año pasado y recién ahora estoy volviendo. Cuando ocurrió la lesión estaba en mi mejor momento, sentí que el mundo se me vino abajo, pero mi familia me apoyó", afirmó el chico.Y agregó: "(Martín) Demichelis nos dio una charla a todos y nos contó de lo que vivió en el club y lo que aprendió. Me gustó lo que dijo".Jano Franco se refirió a la situación que vivió cuando que se fue del Lobo. "Yo tenía muchas ganas de jugar y no podía". Ese tema luego se solucionó.

Y contó que suele ver al técnico Marcelo Gallardo. "Algunas veces va a los entrenamientos por lo que tiene al hijo Matías jugando en nuestra categoría"."Siempre estoy pendiente del Lobo. Sigo teniendo los mismos amigos de cuando empecé a jugar al fútbol. Ellos son Lucas y Facundo Carral, Nicolás Altamira y Facundo Giuliani,", completóPor último, Videla (le dicen Nacho o Bam Bam) admitió: "Llegué a River gracias a que hubo una prueba en Guaymallén. Tuve la suerte de ser el único de la 2004 de Mendoza que quedé".

"Lloraba todos los días y me costaba, pero empecé a entrenar y con la pelota en los pies me sentí mucho mejor y pude seguir con el apoyo de todos", culminó.