Gullace: "Mientras el cuerpo me dé, voy a jugar hasta los cien años"

Viejos son los trapos: el Pelado le sigue pegando a la pelota y muestra sus virtudes vistiendo la camiseta de Argentino.

Pablo Gonzálezgonzalez.pablo@diariouno.net.ar

A los 39 años, Osvaldo Gullace se siente pleno y vital para seguir pegándole a la pelotita. El habilidoso volante creativo había dejado de jugar hace tres años, pero sus ganas de estar en actividad pudieron más. Por eso volvió a calzarse los botines, esta vez jugando para el Atlético Argentino.Su gran virtud es, fue y será su prodigiosa pegada, pero sin dudas lo que lo ha marcado en su extensa carrera es su tremenda personalidad.-¿Cuándo vas a colgar los botines?-Todavía no, mientras el cuerpo me dé y tenga compañeros como los que tengo, voy a seguir.-¿Habías dejado el fútbol?-Sí, lo dejé en el 2003, mi último club fue Murialdo, después estuve tres años sin jugar y volví a jugar a Beltrán.-¿Quién te enseñó a pegarle a la pelota?-El que me enseñó todo fue mi viejo; a jugar en equipo, a hacer una pared, saltar a cabecear, todo me lo enseñó él cuando yo era chico. Después lógicamente me fui puliendo, pero todo se lo debo a mi viejo.-¿Qué otro trabajo tenés?-Trabajo en una empresa de seguridad privada, estoy en el hospital de Beltrán.-¿Sos el jugador más grande de la Liga?-No sé si de la Liga pero de Argentino sí.-¿Dónde empezaste a jugar?-En Huracán, ahí hice todas las inferiores hasta la sub 23 y después me hizo debutar Pedro Palazzo en primera. Jugué un año hasta que después Víctor Milanese Comisso me llevó a Chile, a Coquimbo. Ahí estuve tres años y después pasé a préstamo a Santiago Morning, ascendimos a primera división. -¿Tuviste un paso por Europa?-Sí, me llevó Víctor Milanese Comisso. Estuve en el Barcelona B durante tres meses, después en un equipo de Escocia y en el Metz de Francia.-¿Cómo siguió tu carrera?-Me volví otra vez a Chile, a Santiago Morning y luego me vine a Luján, pero después me fui a jugar a Gimnasia, que lo dirigía Marcelo Vázquez. Luego me fui a jugar a Aldosivi de Mar del Plata.-¿Tenés fama de cabrón dentro de la cancha?-Lo que pasa es que no me gusta perder a nada. Fuera de la cancha si querés comemos asado pero adentro te quiero matar. Siempre he sido así y ahora a esta edad no voy a cambiar. Siempre tuve esta personalidad por eso es que tuve tantos problemas.-¿Te incentivaron alguna vez?-Me ofrecieron para ir para atrás, pero no acepté. Pero para ganar sí acepté, aunque ahí les pedía el doble.-¿Alguna anécdota que tengas por haberte enojado?-Una vez le pegué a un técnico porque me dijo que no jugaba porque era el que menos cobraba. Me echaron del club. En Santiago Morning fue, pero después el equipo perdió dos partidos y me reincorporaron.