Lamentablemente, el hockey de Mendoza, cada día se parece más al fútbol, mejor dicho, la gente que presencia los partidos, no se comporta como se tiene que comportar.
Lo que pasó al término de la final del Torneo Clausura en damas entre Murialdo y Andino, fue una vergüenza y un verdadero papelón.
Luego de la derrota de Andino ante Murialdo, por penales, todo fue un caos y no pasó a mayores, porque hubo gente que reaccionó y paró todo.
La dupla arbitral conformada por Sol Aguirre y Camila Domínguez, tuvieron que salir de la cancha rodeada por otros colegas como si fueran delincuentes y protegidas para no ser agredidas.
Parte del cuerpo técnico de Andino, culpándolas de la derrota, madres ingresando a la cancha para que los jueces le dieran explicaciones, pero eso no fue todo. Rumbo a los camarines, se tuvieron que aguantar insultos y hombres tratando de hacer "justicia".
A esto se le suma que cuando se estaba tratando de calmar los ánimos, justo aparece un árbitro y en forma prepotente y soberbia, dice "algo" y esto, hizo enojar más al cuerpo técnico de Andino.
¿Los árbitros ganan partidos?, no. ¿Los árbitros se pueden equivocar?, si. ¿Es culpa de un árbitro si un equipo va ganando por 3 a o?, no.
¿Es culpa de un árbitro que si un conjunto ganaba 3 a 0 y terminó perdiendo por penales?, no.
Todo el partido, los bancos de suplentes fueron un caos. La gente de Murialdo, cuerpo técnico y público, protestaron cada fallo de la dupla de jueces, pensando que iba perdiendo por 3 a 0, por culpa de Aguirre-Domínguez.
Luego fue el turno del banco de suplentes de Andino, que cuando Murialdo empezó a descontar, la bronca fue para los jueces y no dicen nada que los últimos cinco minutos jugaron con una jugadora menos, por no ser responsables.
¿Qué culpa tiene el periodismo?, nada, pero el preparador físico de Andino, acusó a los periodistas, por no poner nada, pensando que es culpa es de los medios de prensa, que su equipo iba ganando tres a cero y terminó perdiendo por penales.
¿Fue buena la actuación de la dupla arbitral?. No, tuvieron una actuación discreta, cometieron errores, pero dio la impresión que les "pesó" el partido, aunque nada justifica el intento de agresión.
Hay que destacar en tanta locura, el comportamiento del plantel de Andino, las jugadoras se fueron con bronca a los camarines sin decir nada, aceptando la derrota y sin subirse a la locura de los padres.
Creo que lo que se vivió el pasado domingo a la noche, no se tiene que volver a repetir. Tantos jugadores como entrenadores y árbitros, tienen que cambiar la actitud, hay que dejar de ser tan soberbios y asumir la responsabilidad que cada uno tiene.
Por Gonzalo Santo Tomas/Minuto Hockey.
