Pedro Rafael Ojeda nació en San Luis, pero se siente mendocino por todo lo que ha cosechado en Mendoza. El Perico arrancó jugando en Gimnasia y Esgrima en 1993, después jugó en Godoy Cruz y luego vistió varias camisetas de clubes mendocinos. Se dio el lujo de jugar en Racing y en el exterior.
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El ex jugador de 47 años es vicepresidente de Deportivo La Gloria, sereno en una escuela y árbitro en torneos amateur. Hoy disfruta la vida después de pasar por un momento difícil cuando sufrió una neumonía el año pasado, estuvo internado y en terapia intensiva.
"Fue el momento más duro de mi vida, pensaba en mi familia, los amigos, la gente del fútbol. Estuve muy comprometido los pulmones. Todos rezaban por mí. Fueron 20 días en terapia intensiva. Fue como volver a nacer, nunca bajé los brazos", aseguró a Ovación.
"Siempre digo que fue el partido más importante que gané. Le agradezco al Rafa Iglesias y a mucha gente del mundo del fútbol que estuvo conmigo. Hoy disfruto la vida y poder contar que estoy muy bien", dijo el ex atacante.
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"La verdad que la pase muy mal, mucha gente de San Luis, Córdoba y Buenos Aires se preocupo por mí. Asusté a mucha gente y con mucha fuerza salí adelante. Ahora me estoy cuidando mucho y con ganas que pase esta cuarentena para salir a trabajar. Estamos todos presos en casa", admitió.
Se inició como arquero
"Yo me inicié como arquero en San Lorenzo de San Luis, después trajeron a uno y me pusieron de nueve, Y se inicio mi carrera en ese puesto. Yo andaba bien al arco y jugué hasta los 13 años. Después me pusieron adelante y marqué dos goles", reconoció.
"Una vez lo enfrenté al Búfalo Funes, casi me rompe el arco. Fue un orgullo jugar contra él. Soy muy amigo de de su familia y siempre vamos con gente de Gimnasia a San Luis a jugar partidos a beneficio", contó.
Su vida de sereno y árbitro
"Yo trabajo de sereno en la escuela Fader en el barrio Pablo VI y un día un amigo me dijo 'te animas a hacer árbitro de fútbol amateur', me gustó la idea y empecé a dirigir, me llevo alguna que otra puteada. Algunos me reconocen. El que pega una patada de mala leche, lo saco cagando", tiró.
Su sueño es dirigir al Lobo
"Yo soy hincha de Gimnasia y Esgrima, fue el primer club que jugué acá en Mendoza, me encantaría dirigirlo. No estoy porque ciertos dirigentes dijeron que le había robado el pase a Nasar", aseguró.
"Soy un agradecido de Mendoza, me dieron muchas cosas, acá formé mi familia. Hace unos días fui abuelo, justo en el aniversario de fallecimiento de mi papá, que hace 15 años que no lo tengo".
Su llegada al Club y Social Deportivo La Gloria
"Un día lo vi al Rafa Iglesias que estaba trabajando en el polideportivo cerca de mi casa y me dijo si quería trabajar con él, empezamos a armar categorías y participamos en la Liga Mendocina. Salimos subcampeones y no pudimos ascender. Ya no se nos va dar", dijo el vicepresidente.
