El 15 de abril no es una fecha más en el calendario de Independiente Rivadavia. Es un día de nostalgia, respeto y memoria. Se cumplen 20 años del fallecimiento de Hugo Cirilo Mémoli, el máximo referente de la garra y el sentido de pertenencia en la Lepra.
Lo apodaron Gringo por su aspecto italiano y rápidamente forjó una relación con la Lepra. Y, claro, creció con la camiseta Azul porque realizó las categorías inferiores en Independiente Rivadavia convirtiéndose en hincha desde la cuna y, cuando se lo permitían, se hacía presente en la popular para cantar por el color de sus amores.
Su figura trascendió lo deportivo para convertirse en un símbolo cultural del club ya que no solo se destacaba por su despliegue físico, sino también, por una entrega incondicional porque era el primero en trabar con la cabeza y el último en rendirse. De esta manera, con su liderazgo natural, comenzó a utilizar la cinta de capitán.
20 años de la partida del mito de Independiente Rivadavia
El 16 de abril de 2006 el mundo del fútbol mendocino se vistió de luto. El Gringo nos dejaba físicamente, pero nacía la leyenda.
Desde entonces, cada aniversario es una oportunidad para que las nuevas generaciones de hinchas conozcan quién fue el hombre que personificó el sentimiento leproso.
Hugo Cirilo Mémoli es la representación de una era en el fútbol donde se valoraba el romanticismo y la lealtad, donde no solo era ganar, se trataba de defender la camiseta de tus amores con entrega y corazón.
Qué orgulloso estaría hoy el querido Grindo al ver la actualidad de Independiente Rivadavia, que viene de lograr un Maracanazo histórico por la Copa Libertadores.
