En la antesala del compromiso frente a O'Higgins, la dirigencia de Boca Juniors resolvió interrumpir las gestiones orientadas a la incorporación de un nuevo atacante de área que viene de consagrarse como campeón del Torneo Apertura con Belgrano, desactivando una de las alternativas que figuraba en la nómina de prioridades.
Los motivos económicos que resignaron a Boca
Lucas Passerini estuvo cerca de llegar a Boca, pero el punto de quiebre de las conversaciones estuvo marcado por la firme postura de Belgrano de Córdoba al momento de cotizar al atacante.
La entidad cordobesa estableció un valor de salida fijado en cinco millones de dólares, una cifra que la cúpula Xeneize consideró inasumible para concretar la operación. Frente a esa cotización desmedida para sus planes, los encargados de llevar adelante el mercado de pases resolvieron no avanzar en las negociaciones y dar por concluido el diálogo.
De esta manera el conjunto de la Ribera dejó sin efecto el interés de sumar al delantero de 32 años a su plantel profesional, quien se quedará en Córdoba para continuar defendiendo los colores del Pirata.
"El Haaland sudamericano" fue resistido por los hinchas del Xeneize ya que en el Torneo Apertura - en 14 encuentros - no convirtió goles, aunque si realizó 6 asistencias y había logrado inflar la red en un partido por Copa Argentina.
El presidente del Pirata había expresado: "Sé cuánto vale para mí. Hoy es el Haaland sudamericano. Yo lo traje a Belgrano y es un nueve que ha cumplido. Si hay rumores, es porque algo le ven. No tiene cláusula de salida y tiene contrato hasta diciembre 2028".
Los otros apuntados por Boca
El Xeneize tiene otras opciones en carpeta, pero también son caras:
- Luciano Gondou del CSKA de Moscú: 15 millones de dólares.
- David Romero de Tigre: 8 millones más los pases de Jabes Saralegui y Kevin Zenón.
- Uvita Fernández: 3 millones de dólares (viene de convertir 5 goles y brindar 4 asistencias en la temporada 2026).
