El Gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, confirmó que el partido entre River y Boca del próximo 9 de junio en el estadio "Mario Alberto Kempes" se disputará allí y dijo que será "el Superclásico de la reconciliación"."Nosotros garantizamos la seguridad para realizar el partido", afirmó De la Sota, precandidato presidencial por el espacio UNA. En ese sentido, De la Sota, en declaraciones a radio La Red, dijo que "sería un gran ejemplo para el país que los dos equipos más grande de la Argentina tengan un gesto de reconciliación".
El Gobernador De la Sota aseguró que el partido entre River y Boca se disputará el próximo 9 de junio en el estadio Mario Alberto Kempes y garantizó la seguridad del mismo.
Confirmado: en Córdoba se jugará el "Superclásico de la reconciliación"
Incluso, comentó que los equipos ingresarán al campo de juego de la mano de niños con la camiseta del rival, "en medio de una fiesta de luces y fuegos artificiales"."El fútbol tiene que ser un factor de unión, como dice el Papa. Como lo hizo (Nelson) Mandela con el rugby en Sudáfrica. La Argentina necesita reconciliarse", planteó el dirigente político. Asimismo, comentó que "los violentos no entran en Córdoba. Los barrabravas ni siquiera ingresan a la provincia. La casa se reserva el derecho de admisión".
De la Sota dijo que tanto ómnibus como autos particulares serán monitoreados por escáners móviles y puestos de Policía Caminera en todos los accesos a la provincia."Hay que dar gestos de madurez. Estoy seguro que los directores técnicos van a aconsejar sanamente a los futbolistas. Y los directivos tendrán una muy buena oportunidad para reanundar relaciones. El fútbol tiene que unir. No puede ser patrimonio de los violentos", sentenció De la Sota.El partido se disputará el martes 9 de junio, fecha en la que la CGT opositora anunció un paro de actividades en todo el país. El último Superclásico entre Boca y River, que se disputó por los octavos de final de la Copa Libertadores, se debió suspender cuando restaba por jugarse el segundo tiempo, debido a una agresión con gas pimienta de la que fueron víctimas los jugadores "millonarios".




