Hinchas de Lanús y Sporting Cristal de Perú protagonizaron este miércoles por la tarde incidentes con intercambio de proyectiles en las inmediaciones de la Fortaleza Granate, sin que la Policía provincial produjera detenciones o diera precisiones respecto de contusos o lesionados.
El encontronazo entre los simpatizantes de ambos clubes se dio a partir de una controvertida postura de los organismos de seguridad que sugirieron que los micros que transportaba a los hinchas limeños ingresaran por la calle Guidi, la misma del acceso principal a la cancha.
De esta manera cuando los vehículos pasaron por la plaza Sarmiento (donde habitualmente se junta la barra 'granate') en forma instantánea los hinchas del elenco local abandonaron su postura pasiva y pasaron a la agresión.
Durante el recorrido de dos cuadras -hasta la intersección con Margarita Weild- abundaron los piedrazos y lanzamientos de otros elementos cortantes. Dos de los omnibus que trasladaban a los hinchas peruanos terminaron con los ventanales delanteros completamente rotos.
Tal vez, las escaramuzas podrían haberse evitado si el personal de la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (Aprevide) hubiese conducido a los micros visitantes por el denominado puente carretero de Remedios de Escalada para luego tomar la calle Esquiú que conduce directamente al ingreso a la cabecera visitante del estadio.
Al margen de lo sucedido, los simpatizantes visitantes -alrededor de 200- pudieron ingresar con el encuentro empezado al estadio Néstor Díaz Pérez.
