Eduardo Berizzo fue despedido por el Sevilla en su peor momento y con una excusa poco válida: "malos resultados".
El argentino, quien actualmente está en proceso de rehabilitación tras operase a finales de noviembre de un cáncer de próstata, deja el equipo quinto en la clasificación de La Liga española con 29 puntos en 17 partidos y un saldo de 9 victorias, dos empates y seis derrotas. Además, el Sevilla está clasificado para los octavos de final de la Liga de Campeones, en los que le espera en Manchester United, y también para los octavos de la Copa del Rey, torneo en el que se medirá al Cádiz. Pese a ello, el consejo de administración decidió la destitución por la "mala racha de resultados y las sensaciones del juego del equipo", según las palabras el propio presidente, en alusión a los visto más recientemente. Tras ganar en la decimocuarta jornada al Deportivo (2-0), el equipo encadenó tres jornadas sin ganar. Encajó un 5-0 ante el Real Madrid en estadio Santiago Bernabéu, empato sin goles en casa ante el Levante y perdió 3-1 ante la Real.