Es raro ver al Real Madrid atravesando una crisis y es raro ver a Cristiano Ronaldo en el banco. Así lo sintió también él, a quien no le gustó nada la salida cuando aún faltaban diez para el final del partido ante el Levante y se la terminó agarrando con el primero que tuvo a mano: un camarógrafo.
Como era de esperarse, la cámara de televisión se fue con Cristiano al momento de su reemplazo y al jugador no le gustó nada. "Enfoca al campo", le tiró muy ofuscado y haciendo gestos ofensivos.
Desde el 17 de mayo del año pasado que no se sentaba en el banco. Fue para el 4 a 1 ante el Celta en el que él marcó un doblete.
