"Se pretende mantener la tradición, pero a la vez intentar una marca más atractiva para los mercados internacionales", aseguraron los creativos del Inter que ya pensaron en una campaña importante para instalar el nuevo logo.
El anuncio del cambio del escudo generó la reacción de fanáticos del Inter en los foros y redes sociales con comentarios llenos de ira contra el propietario chino, destaca el diario Corriere dello Sport.
"No hay posibilidades de revertir la decisión y ahora solo resta esperar algunos meses a la transformación y el tiempo necesario para que la gente se acostumbre. Si el Scudetto llega en marzo, incluso aquellos que ahora están protestando encontrarán el nuevo logo menos desagradable", señalaron desde la empresa dueña del club.