Este viernes Mauro Icardi cumplió sus 23 años y arruinó a los gritos el regalo de su esposa. Mientras el delantero y capitán del Inter estuvo fuera de casa, comenzaron los preparativos para sorprenderlo.
Los más pequeños de la familia le hicieron un colorido cartel con pinturas, y luego la mediática Wanda le hizo una torta con apariencia realmente apetitosa.
Cuando ya se hacía la hora de que el homenajeado regresara a su hogar, así que "las chicas" dejaron de lado los atuendos fashionistas, y se pusieron la camiseta de Newell's Old Boys de Rosario, equipo del que él es fanático.
Para completar el recibimiento, ella mandó a pedir un ramo de globos con helio en forma de corazón. Todo venía saliendo de la mejor manera hasta que, al soltarlos desde el balcón, Mauro gritó: "¡Vamos Newell's!".
Algo no muy romántico, si tomamos en cuenta el aspecto de los globos, y claro, la intención poco futbolera de Wanda al planificar la sorpresa. Eso sí, fue gracioso.
