El fin de semana no hubo Fórmula 1 el piloto británico, Lewis Hamilton, aprovechó su tiempo libre para despejarse y jugar peligrosamente Nicole, una tigresa que forma parte de una reserva y es la "mimada" del piloto.
El actual campeón mundial sorprendió al animal por detrás, en un acto cargado de riesgo, y este, al reconocerlo, se dejó caer.
¡Un domador de fieras!
