En el partido que Racing perdió con Atlético Rafaela los futbolistas encontraron una linda manera de conmemorar a sus madres en su día: decidieron llevar los nombres de ellas en los dorsales de las camisetas.
En la Academia no pasó desapercibido el debut oficial del defensor Pablo Álvarez que volvió a jugar luego del triste momento personal que le tocó vivir.
El ex Rosario Central a diferencia del resto de sus compañeros, decidió llevar el nombre de su mujer, Anabel, fallecida el 20 de septiembre pasado después de luchar contra una grave enfermedad.
