El fanatismo en el fútbol no conoce de límites. Y una de las maneras en que los hinchas expresan su sentimiento es transmitiéndolo de generación en generación. A algunos, a veces, se les va la mano.
En Pinamar, una pareja fanática del Millo decidió llamar a su pequeño bebé Agustín Enzo River Plate Bejarano.
¿No será mucho?
