Pablo Palacios Alvarenga soñará con Alejandro Medina y ese cabezazo que no entró. El delantero de Gimnasia tuvo el gol del ascenso a los 38 minutos del segundo tiempo pero el arquero de Mitre se lo negó con una atajada de aquellas.
Esa jugada llegó luego de que Mitre despejara un lateral en ataque en el que todo el estadio pidió penal. Oscar Piris la bajó con el brazo muy abierto y la imagen deja la sensación de que efectivamente hubo mano.
El árbitro no dudó a pesar de los reclamos y permitió que siguiese el juego sin cobrar falta.
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