Por Martín Tejerina
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Este viernes el Deportivo Maipú enfrentará a Temperley y continuará así su aventura en la Copa Argentina, donde ya hizo historia al alcanzar los 16avos de final.
El encuentro se llevará a cabo en el estadio Julio Humberto Grondona, de Arsenal, y el dato no pasa desapercibido: el Cruzado y su gente deberán viajar más de mil kilómetros para asistir al compromiso ante el Gasolero. Su rival, en cambio, está a tan solo 30 kilómetros.
Los del interior viajaron el triple
Tal desigualdad no es una novedad en el torneo federal. La competencia se juega en sedes neutrales, en teoría, para generar igualdad de condiciones. Pero ese criterio casi nunca se cumple y los perjudicados son casi siempre los mismos: los clubes del interior.
Tomando en cuenta los 32avos de final, la única fase del cuadro principal que se ha jugado en su totalidad, los números son elocuentes. Los equipos del interior viajaron, en promedio, tres veces más que los clubes metropolitanos.
En esta fase participaron 64 equipos: 36 son de la zona metropolitana y 28 del interior. Los metropolitanos recorrieron un total 8.934 kilómetros, mientras que los del interior se trasladaron 20.407 kilómetros.
Esto significa que, en promedio, un club metropolitano tuvo que recorrer 248 kilómetros. Uno del interior, en cambio, tuvo que viajar casi el triple: 729 kilómetros.
Los cruces más desiguales
En algunos casos la desigualdad rozó lo escandaloso. Por ejemplo, en Almagro - Gimnasia de Jujuy, Vélez - Central Córdoba (Santiago del Estero), San Martín de San Juan - Brown (Adrogué) y Defensa y Justicia - Mitre los equipos del interior tuvieron que recorrer más de mil kilómetros más que los de Buenos Aires.
