Dentro y fuera del aula

Súper Niño: la DGE definió el protocolo de actuación para las escuelas

Detalla qué hacer antes de las tormentas por El Niño y cuándo se suspenderán las clases. Hay principios de actuación y establece un sistema de alertas

Ante la inminencia de tormentas más intensas o vientos fuertes por la llegada del fenómeno El Niño, el Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas ( DGE) oficializó un protocolo para las instituciones educativas de todos los niveles y modalidades.

Durante las jornadas institucionales del lunes 21 de septiembre las pautas preventivas y operativas fueron abordadas por los docentes.

El objetivo central del protocolo es resguardar la vida y la salud de la comunidad educativa por sobre cualquier actividad académica.

El objetivo del protocolo de la DGE es resguardar la vida de alumnos, padres, docentes y empleados de los colegios.

El objetivo del protocolo de la DGE es resguardar la vida de alumnos, padres, docentes y empleados de los colegios.

El Subsecretario de Infraestructura Escolar, Cultural y de Infancias, Carlos Daparo, indicó a Diario UNO, que “las medidas preventivas que el gobierno escolar tiene previsto adoptar son para garantizar la seguridad de docentes, estudiantes y equipos directivos”.

“Estas pautas son las que hay que tener en cuenta al momento de tomar una decisión, tanto los papás como los docentes, en cada una de las escuelas. De un fenómeno, que suponemos, que va a ser complejo. Se prevén situaciones que no serán homogéneas en toda la provincia”, explicó.

El documento de la DGE establece un protocolo crítico para las escuelas ubicadas en zonas alejadas, rurales o de alta montaña, donde los mayores riesgos son las rutas y accesibilidad a los edificios escolares.

Principios de actuación y sistema de semafórico de alertas

El protocolo define cinco principios de actuación y un sistema de alertas para ordenar las acciones que se tomen dentro y fuera del aula.

  • Prevención: la dirección de cada escuela debe anticiparse mediante el monitoreo del pronóstico.
  • Seguridad: ninguna actividad pedagógica o institucional justifica exponer a los estudiantes o al personal a situaciones de peligro.
  • Evaluación situada: cada institución analiza la situación de forma individual, ya que debe considerar su entorno, el estado edilicio de la escuela y las vías de acceso.
  • Continuidad pedagógica: si las clases presenciales deben interrumpirse por seguridad, se activará la modalidad virtual.
  • Comunicación única y oficial: la información hacia las familias únicamente se canalizará a través de las vías institucionales autorizadas.
El protocolo se creó por el Súper Niño que podría provocar tormentas severas, pero también fuertes episodios de viento Zonda.

El protocolo se creó por el Súper Niño que podría provocar tormentas severas, pero también fuertes episodios de viento Zonda.

Además para ordenar las decisiones y acciones dentro y fuera de la escuela, el gobierno escolar estableció un sistema de alertas:

  • Verde: cuando hay lluvia pero los accesos al establecimiento escolar son transitables y no hay inconvenientes en el edificio escolar. En este nivel las clases se dictan con normalidad.
  • Amarillo: será cuando la se trate de lluvia intensa o tormenta, ráfagas de viento, o actividad eléctrica. Los estudiantes deberán permanecer en zonas cerradas y seguras dentro del establecimiento.
  • Rojo: riesgo grave que corresponde a situaciones críticas como inundación del edificio, ingreso masivo de agua, desprendimiento de mampostería o cielorraso, intransitabilidad de las vías de acceso. En esta etapa de alerta se requiere la intervención urgente de Defensa Civil o Infraestructura Escolar.

Ingreso y retiro de alumnos

Ingreso a la escuela: el protocolo establece que las autoridades de cada escuela evaluarán la transitabilidad de rutas, calles y veredas antes del horario de entradas. Si hubiese un peligro, la supervisión dará instrucciones.

Retiro de estudiantes: si el fenómenos climático se desarrolla durante el horario de clases, ningún alumnos podrá retirarse de manera individual mientras dure el momento crítico.

“Creemos que es mucho más seguro que los chicos estén en el establecimiento educativo y que no salgan a la calle, donde hay muchos cables, arbolado, acequias que pueden taparse o calles inundadas. Es más seguro que estén en el edificio escolar cuando ocurre el fenómeno climatológico y no en la calle”, explicó Daparo.

En la balanza: suspensión de clases versus niños que comen en las escuelas

Si la DGE decide suspender la presencialidad por razones de seguridad, las escuelas deberán iniciar el dictado de clases virtuales o el banco de actividades preparadas previamente.

Sobre la suspensión de actividades ante los pronósticos de tormentas o viento Zonda, el funcionario recordó que la comunicación se realiza una hora y media antes del ingreso a clases.

“Seis de la mañana para los chicos del turno matinal, tipo 11 para los de la tarde y después de las 17 para los del vespertino”.

Además, remarcó que la decisión de suspender las clases no sólo se toma por lo que puede ocurrir en el edificio escolar sino que se tienen en cuenta los días de dictado que se pueden perder y los chicos que además desayunan, meriendan o almuerzan en los establecimientos.

El protocolo de la DGE por el Súper Niño, las escuelas podrán definir cuando sea necesario suspender las clases con previa autorización.

El protocolo de la DGE por el Súper Niño, las escuelas podrán definir cuando sea necesario suspender las clases con previa autorización.

“Hay que poner en la balanza los días de clases, los chicos que van a comer a las escuelas. A veces es una merienda o una comida menos que tienen. Recuerden que en Mendoza 230.000 chicos comen por semana en las escuelas”, afirmó Daparo.

El subsecretario de Infraestructura escolar admitió que son decisiones que generan algún malestar entre los docentes y los padres cuando se comunican sobre la hora.

“Hemos intentado mejorar este protocolo para avisar con la antelación máxima que se pueda, pero esas decisiones de suspender o no está atado a un informe técnico. Y cada localidad de la provincia tiene sus particularidades. Por lo que intentamos ser los más equitativos posible, atendiendo fundamentalmente la seguridad, alimentación de los chicos y que el ciclo lectivo se suspenda lo menos posible”.

65.000 millones en reparación y mantenimiento de las escuelas

El subsecretario de Infraestructura escolar indicó que actualmente están reparando 350 escuelas para este Súper Niño.

“Hemos adelantado una inversión de más de $65.000 millones en reparación y mantenimiento de los edificios escolares, cuyo proceso licitatorio se encuentra en apertura, afirmó Daparo.

Actualmente se está trabajando en la reparación de techos de varias escuelas.

“En aquellos establecimientos cuyas filtraciones sean mayores, se activará el protocolo para garantizar la seguridad y poder trabajar sin la presencia de docentes, alumnos y personal”, afirmó.

En pocas palabras

  • Protocolo El Niño: oficializan directivas para escuelas ante tormentas y vientos fuertes, priorizando la seguridad de la comunidad educativa.
  • Sistema de Alertas: implementan semáforo (verde, amarillo, rojo) para definir acciones, desde clases normales hasta suspensión y evacuación.
  • Decisión de Suspensión: se evalúa la seguridad, el impacto en la alimentación escolar y la continuidad pedagógica para determinar la suspensión de clases.
Resumen generado por Thinkindot AI

Temas relacionados: