Desde el primer día de su segundo mandato, Alfredo Cornejo convocó a la ciudadanía mendocina a subirse al desarrollo minero, que ha estado históricamente vedado en la provincia por carecer de licencia social, específicamente la minería metalífera, porque el resto de la actividad minera nunca ha cesado.
Vamos a convivir con la minería en Mendoza
Ratificación legislativa como garantía de una minería sustentable y sujeta a controles rigurosos
Con la explotación del petróleo convencional en declino, la apuesta por la ampliación de la matriz económica mendocina para revertir años de estancamiento encuentra un campo propicio en los minerales cordilleranos, prioritariamente en el cobre, recurso estratégico en la transición energética.
Después de 14 años de espera, PSJ Cobre Mendocino tuvo la luz verde legislativa para ponerse manos a la obra, pese a la resistencia de parte de la sociedad. El Gobierno entendió que era esta la oportunidad, por el trabajo emprendido durante los dos años de mandato, donde lograron sistematizar todas las normativas para el desarrollo de la minería sustentable, cumpliendo con los estándares rigurosos en materia ambiental, social y económico, incluida la Ley 7.722, que entre otros aspectos, prohíbe el uso de cianuro, mercurio y ácido sulfúrico.
El tiempo invertido en derribar mitos en torno de la actividad minera le permitió al oficialismo ir sumando adhesiones de la ciudadanía, y así leyó el dictamen de las urnas en las últimas elecciones legislativas. Pero el Gobierno aspira a lograr la mayor cantidad de apoyos del arco opositor para dar un mensaje a los potenciales inversores de que la seguridad jurídica quedará garantizada en las futuras gestiones en el marco de una política de Estado.
El peronismo siempre ha sido prominero, al igual que el ala kirchnerista que hoy muestra la oposición más férrea en la Legislatura. Las gestiones de Néstor y de Cristina Kirchner alentaron una minería mucho menos exigente en cuanto a la seguridad ambiental que la que enmarca la actividad en Mendoza. Anabel Fernández Sagasti fue impulsora de la minería en su campaña a gobernadora, hay dirigentes peronistas con inversiones en el sector y hasta el gobierno sanjuanino de Sergio Uñac supo aportar un secretario nacional del área al gobierno de Alberto Fernández.
Fuera de determinados rechazos auténticos, y de quienes siguen estrategias partidarias que se escudan en los dictámentes de entidades científicas y ambientales-contienen recomendaciones y advertencias que deberán ser atendidas durante todos los procedimientos-, lo insoslayable es que, una vez aprobados los proyectos, se cumpla con todas las normas y controles severos para garantía de la sociedad.
El presidente Javier Milei ha señalado, al apoyar las iniciativas del gobierno mendocino, que los tres principales vectores del crecimiento de la economía serán el campo, la energía y la minería. Según cálculos privados, hacia 2030 las exportaciones nacionales en el sector, especialmente de cobre y litio, alcanzarán los U$S13.600 millones, contabilizando el aporte que, se estima, sumará Mendoza.





