Análisis y opinión

Un escándalo vendimial no se le niega a nadie. ¿No es así, Cielo?

Algunas reinas vendimiales se llevan pésimo con las redes sociales. Es el caso de Cielo Giménez que ha armado un sonoro escandalete en San Rafael

La conjunción de reinas vendimiales poco criteriosas y redes sociales es letal. Lo acaba de ratificar en San Rafael una "soberana" llamada Cielo Giménez, quien representó a Ciudad y salió tercera en la reciente elección vendimial de ese departamento, un puesto que la ubica, además, como "embajadora de la ganadería".

Como si fuera Wanda Nara o la China Suárez, Cielo publicó historias en Instagram sobre su experiencia vendimial destinada sólo a sus "mejores amigos", es decir que podían ver sólo ellos. Cielo cayó en la peor de las trampas: en esas redes, donde lo que reina es el egocentrismo más desatado, hay muy pocos amigos y mucha maldad ladina.

Uno de esos amigo/as viralizó dichos videos y la metió en un bolonqui fenomenal. Es que la muchacha habló pestes de la Vendimia en esas "historias" y dijo verdades como que lo mejor de la elección es que "me dieron gratis un vestido", al que quiere vender rápidamente en internet.

Con frescura, Cielo les dijo a sus mejores amigos: "Saben cuál es la paja de esto: que no sé nada de ganadería y voy a tener que estudiar", algo para lo cual no tiene ninguna intención, ya que ella se considera "una cara bonita". Al final, Cielo Giménez terminó renunciando.

De armas tomar

Distinto es el caso de Julieta Lonigro, la "reina rebelde de Guaymallén", a quien eligieron en el "exilio" de Maipú porque en Guaymallén ya no hay más elecciones de reinas. Lonigro viene teniendo una alta exposición mediática, por otros motivos. En este caso, estamos ante alguien que milita una causa.

La activa Lonigro, se arroga la representatividad de un departamento que descree de la realeza de cotillón. El Concejo Deliberante de Guaymallén votó en marzo de 2021 una ordenanza municipal que eliminó el certamen de belleza vendimial por ser algo vetusto y cosificador de la mujer.

Lonigro contó con el apoyo político del intendente peronista de Maipú, Matías Stevanato, quien aportó instalaciones y logística para encabronar a su par de Guaymallén, el radical Marcelino Iglesias. La Provincia sólo reconoce como reina departamental de la Vendimia a quien ha sido elegida en el festejo que organiza cada municipio.

Ahora amenaza con que va a estar presente en todos los festejos de la Vendimia, en particular en la Vía Blanca y el Carrusel, a la espera de alguna respuesta de la Justicia, donde ha hecho presentaciones para obligar a Guaymallén a bajar su ordenanza anti reinas y para que la reconozcan como representante legítima de su comuna.

Lonigro es una muchacha audaz que está dispuesta a ir a fondo con su reclamo, apoyada por las entidades que reúnen a las ex reinas de la Vendimia (la Coronave). Hay que reconocerle empeño. Al lado de Cielo Giménez, parece un cuadro político.

La admisión

Poco a poco las municipalidades, sobre todo las más grandes y urbanas, empiezan a admitir (algunas por lo bajo) que, más temprano que tarde, tanto esas jurisdicciones como la Provincia deberán debatir y tomar decisiones sobre el futuro de los reinados vendimiales. Ninguno discute la Fiesta de la Vendimia en sí, por el contrario. El debate se centra en esa elección de cartón y brillantina.

En San Rafael ya no le llamarán reina sino "representante vendimial" a quien resulte electa en la Fiesta departamental. La mayoría de los municipios ya no realizan festejos para las elecciones distritales. En Godoy Cruz se implementó una elección virtual, donde los vecinos votaron y definieron las reinas de sus distritos. También Capital optó que fuera con elección por la web. San Martín le encontró otra vuelta: los vecinos de los distritos organizan y ejecutan; el municipio sólo colabora.

En Godoy Cruz, su referente de Cultura, Diego Gareca, ya ha reconocido que la elección o no de la reina vendimial "es una discusión que debemos dar". En Capital son partidarios de que el debate sobre las reinas sea decidido por la ciudadanía en un referéndum.

Guaymallén, que en 2021 anuló por ordenanza municipal la elección de soberanas de Vendimia, ha reformado las fiestas distritales con festejos en los que se homenajea a "cultores del trabajo" por sus esfuerzos, compromisos y dedicación a la comunidad.

Los que están poniendo el grito en el cielo son varios artistas, ya encaramados en el engranaje laboral de las vendimias, que se han quejado porque ya no haya fiestas distritales para facturar.