En una economía que funciona basada en el trueque, la inflación no existe ya que el sistema de precios relativos hace de regulador natural de la escasez relativa entre bienes y servicios. La inflación aparece (y apareció en la historia) ni bien los gobiernos comenzaron a introducir moneda estatal en la economía y su obligación de usarla para los agentes económicos (curso forzoso).
IPC de abril: buen dato estadístico pero no tan bueno monetario
Argentina tiene un problema estructural de muy baja demanda de dinero producto de las estafas provocadas por los gobiernos durante muchos años

En los próximos meses la clave será observar lo que pasa con la demanda de dinero, para ver lo que sucederá con los precios, la tasa de interés y la economía en general. El IPC de abril bajó.
Foto: Cristian LozanoAl tener el monopolio de la emisión de dicha moneda estatal, sumado a la obligación de usarla (la historia es rica en ejemplos donde incluso la pena capital era el resultado de no usarla), la inflación irrumpió en la vida de las personas y las economías.
Ya desde los tiempos del Código de Hammurabi, pasando por el “famoso” Edicto de Diocleciano, de diversas formas las autoridades se dedicaban a envilecer los metales que se usaban como medio de intercambio, alterando su composición (plata en épocas de Hammurabi, oro en momentos de Diocleciano).
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Con ello, podían aumentar el gasto público para guerras y conquistas, y/o aumentar ficticiamente el crédito, provocando bajas artificiales de la tasa de interés. En todos los casos la historia muestra que el resultado fue siempre el mismo: inflación, desvalorización de esos medios de intercambio, subas de precios (sugiero leer: 4.000 años de controles de precios y salarios, cómo NO combatir la inflación de los profesores Schuettinger y Butler).
Pero también muestra algo más. Esa desvalorización se debe en principio al aumento de la cantidad de dinero producto del envilecimiento de los metales, pero en el mediano y largo plazo, si eso continúa, en la caída de la demanda de esa “moneda envilecida”.
Causa de la inflación
La única causa de la inflación es el incremento de la oferta monetaria por encima de su demanda. Toda otra cosa que lean o escuchen, son simplemente consecuencias de esto; no hay tal cosa como “multicausalidad” de la inflación, sencillamente porque, como señalamos al principio, en una economía de trueque no hay inflación (por ejemplo aumento de costos, suba del petróleo, restricción externa, y demás “multicausas” expuestas por la mayoría de las escuelas económicas. Hasta Kicillof lo reconoció en sus únicos 5 segundos de sentido común que ha tenido en toda su vida).
Esto implica que, no sólo es un problema de oferta sino también de demanda de dinero. Los agentes económicos comienzan a darse cuenta de que algo pasa con los precios, y de manera casi inconsciente, empiezan a deshacerse de esa moneda por medio del intercambio por bienes, servicios o activos que los cubran de futuras subas de precios.
Implícitamente, esto es una baja en la demanda de ese dinero. Esto se pudo apreciar en la Francia de Raymond Poincaré. En 1926 asume nuevamente como primer ministro, y logra estabilizar la caída que venía teniendo el franco, luego del aumento en la oferta que había generado la primera guerra mundial. Decide emitir “por última vez” para pagar deudas y de inmediato crea el “Franco Oro”, donde fija la paridad del franco en 65,5 miligramos de oro y lo anuncia en un discurso a los pobladores, a quienes les dice que “guarden los francos porque no sólo no perderán su valor sino que aumentará”, al prometer que no emitirá ni un franco más.
Dado el prestigio que tenía en la población, ésta le cree y se produce un aumento en la demanda de francos, que genera una estabilización de los precios por mucho tiempo y por supuesto, un aumento del valor del franco. Obviamente que Poincaré cumplió en no emitir más, lo cual, junto con su prestigio, hicieron el resto: se terminó la inflación (vaya aquí mi pequeño homenaje a uno de los grandes profesores que tuve, en este caso en Historia de la Economía y que me contó esto: Dr. Vidal Linares Benegas).
La demanda de dinero es clave
¿Qué sucedió en el ejemplo histórico de Francia y el franco? Los agentes económicos le creyeron a Poincaré, él cumplió su promesa (no aumentar la oferta monetaria artificialmente), y la demanda de francos subió.
Si la gente no le hubiera creído, la demanda de dinero no habría subido, y aunque no emitiera más, los precios hubieran seguido subiendo igual. Nobleza obliga, fijar la paridad contra el oro como forma de resguardo también ayudó, pero está claro que la demanda de dinero hizo el trabajo, una vez que todo lo demás está.
Existe ese famoso dicho que dice: “Si te quemas con leche, ves una vaca y sales corriendo”. Digamos que, cuando los agentes económicos, durante muchos, muchos años, han sido estafados por los distintos gobiernos vía emisión monetaria, y cuando dijeron que no lo harían más, mintieron y lo siguieron haciendo (13 ceros ha perdido el peso moneda nacional), es muy difícil que vuelvan a creer o en todo caso, pasará mucho tiempo antes de que vuelvan a creer. Esto es un tiro de gracia a la demanda de dinero.
IPC de abril: muy buen dato, pero…
Se conoció esta semana el IPC de abril, que trajo algo de alivio ya que se situó en 2,6%, la primera baja en varios meses. El IPC Núcleo fue de 2,3%, casi un punto más bajo que en marzo y el más bajo desde hace casi un año. Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 1,5% (la carne bajó casi 10%), que es un rubro que pondera mucho en el índice.
Los datos de las primeras dos semanas de mayo, muestran que ese rubro ha tenido una variación de 0% (en algunas provincias ha sido negativo incluso); lo que genera un aroma más estable de cara al índice de mayo que se conocerá en junio.
Todavía continúa la reestructuración de precios relativos producto del lío que dejaron los gobiernos anteriores a Milei. Los precios de los bienes regulados (servicios), subieron 4,4% en promedio (recordemos que es promedios contra promedios, por las dudas que intenten hacer cuentas matemáticas lineales), y aún falta que se termine esta parte. Para que tengan una idea, sólo en energía (sin guerra) en promedio, hoy se está pagando aproximadamente 75% del valor real, el resto se subsidia. La idea es que para fines del 2027 se pague 100%.
El punto es que la demanda de dinero sigue muy baja. La fuerte caída producto del proceso electoral de 2025, con el denominado “riesgo kuka”, recién ahora la economía lo está absorbiendo. Aún así, si bien la dolarización de carteras de los agentes económicos ha disminuido, no se ha cancelado. De hecho en abril habría tenido un pequeña suba.
La contracción monetaria que lleva a cabo el BCRA, dentro de un contexto de compras de divisas para aumentar reservas (algo que el FMI le ha exigido en los acuerdos), lo que genera emisión, es muy fuerte pero no exenta de costos: tasa de interés de corto plazo alta. Aquí es donde más se nota la baja demanda de pesos (recordemos que hacer un plazo fijo y colocar dinero en billeteras virtuales a tasa, no son demanda de dinero, son inversiones de corto plazo).
En efecto. Dado que la tasa de interés está dada por la preferencia temporal entre bienes y servicios presentes y futuros, queda claro que los agentes económicos prefieren bienes y servicios y no pesos, y para esperar, quieren una compensación mayor, esto es, tasa más alta. La tasa de interés en dólares es más baja, producto precisamente de la alta demanda de dinero que tiene esa moneda entre los argentinos.
Los bonos y las obligaciones negociables de las empresas reflejan también esto y sobre todo el temor a lo que suceda luego de octubre de 2027. El “gap” entre la tasa de bonos venciendo antes de esa fecha, es de 3,5 puntos más baja que la de los bonos que vencen luego de esa fecha. Si bien el gobierno en las licitaciones ha logrado extender los plazos promedio de vencimientos (ya casi llegando a los 300 días), no logra mejorar la tasa promedio, que si bien está más baja que a fines del año pasado, aún es muy alta.
Aquí es donde se vienen los planteos de algunos respecto a si no sería el momento para dolarizar, y de esa forma, terminar con el dolor de cabeza que genera la demanda de dinero en pesos que no remonta, o al menos cuesta que lo haga a la velocidad que necesita el proceso electoral existente (en alguna otra nota volveremos sobre la posibilidad o no de dolarizar y si es bueno o malo).
Sintetizando. En los próximos meses la clave será observar lo que pasa con la demanda de dinero, para ver lo que sucederá con los precios, la tasa de interés y la economía en general y de paso, lo que el mercado espera para después de octubre 2027 (al ser una elección presidencial, es posible que el mercado se anticipe en posicionarse). Buena llegada de dólares por RIGI y cosecha, auguran un dólar tranquilo. Pero otra vez, será la demanda de dinero la que definirá el partido.